Las Fiestas Patrias en Chile son un momento de gran celebración, donde las familias se reúnen y se celebran tradiciones en muchas regiones del país. Sin embargo, en la comuna de Curacautín, región de La Araucanía, las festividades están marcadas por una controversia significativa debido a la inclusión de una carrera de perros galgos dentro de su programa. Este evento, fijado para el sábado 20 de septiembre en la Ruta CH-181, camino a Victoria, ha suscitado opiniones dispares entre los residentes, quienes se dividen entre los entusiastas de la tradición y los defensores de los derechos de los animales.
La carrera de galgos ha sido recibida con rechazo por parte de diversas organizaciones animalistas, como la Agrupación de Rescate Animal de Curacautín. En declaraciones a RADIO BÍO BÍO, esta agrupación expresó su «profundo rechazo e indignación», argumentando que esta actividad no solo normaliza el maltrato animal, sino que también perpetúa prácticas crueles en una época donde el respeto hacia los animales debería ser fundamental. Según ellos, el evento contrasta con los esfuerzos actuales por promover el bienestar animal y el respeto por todas las formas de vida.
La presidenta nacional del Colegio Médico Veterinario, Beatriz Zapata, también se mostró preocupada ante la promoción de estas carreras por parte de un organismo municipal. Según su opinión, las carreras de galgos han sido objeto de múltiples críticas por su vinculación con el maltrato y la explotación animal. Recordó que muchos perros se encuentran en condiciones deplorables, tanto durante sus entrenamientos como en el momento en que ya no pueden competir, lo que genera un ciclo de abuso inaceptable en nuestra sociedad.
Desde Colmevet, se hizo un llamado a la ciudadanía para que no apoyen prácticas que comprometan el bienestar de los animales. Las carreras de galgos son vistas como una forma de explotación que contradice los valores de una sociedad que avanza hacia un trato más ético con los seres vivos. A pesar de las justificaciones que puedan existir para estas prácticas, el bienestar animal debe prevalecer, y es vital que las comunidades reflexionen sobre el uso de animales en eventos de entretenimiento.
Finalmente, los voceros de Colmevet hicieron un llamado a la acción, instando a informar y educar a la población sobre la crueldad inherente a dichas actividades. La invitación fue a promover espacios de recreación responsables y empáticos, así como a apoyar iniciativas que busquen prohibir el uso de animales con fines de entretenimiento. La protección de los animales como seres sintientes se presenta como una tarea colectiva, donde cada ciudadano tiene la oportunidad de contribuir a un cambio cultural hacia el respeto y la dignidad de todos los seres vivos.








