En un caso que ha captado la atención pública, Mónica Fredes Santi, abogada desvinculada de la Isapre Consalud en un periodo crítico, ha decidido tomar acciones legales en busca de justicia. Fredes presentó una demanda laboral y una querella criminal contra la aseguradora y su Gerente Legal ante el 2° Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, destacando la nulidad de su despido ocurrido en abril de este año, así como reclamando el pago de prestaciones adeudadas. La fuerza de su demanda radica en la constatación de que Consalud no realizó los pagos correspondientes a sus cotizaciones previsionales durante 43 meses, periodo en el cual Fredes mantuvo una relación laboral que no contaba con las debidas protecciones pese a su trabajo directo para la compañía.
La denuncia revela una situación alarmante en el entorno laboral de la Isapre, donde Fredes se encontraba en el fiscalía de la aseguradora y descubrió que no tenía acceso a protección previsional ni cobertura de salud, lo cual es particularmente irónico dado que la empresa ofrece dichos servicios. La abogada se vio obligada a tomar una licencia médica tras el diagnóstico de una enfermedad grave de su madre, quien requirió atención a nivel de UCI. A pesar de informar a la empresa sobre su situación familiar crítica, la respuesta de Consalud fue la exigencia de mantener su carga laboral, culminando en su despido mientras su madre estaba hospitalizada, quien posteriormente falleció.
Este caso va más allá de la situación personal de Mónica Fredes, ya que también incluye las dificultades de otra colega, identificada únicamente con las iniciales G.L., quien ha enfrentado un proceso judicial similar por haber trabajado más de seis años bajo la figura de honorarios sin que la Isapre pagara sus cotizaciones a la AFP ni de salud. La situación refleja la posibilidad de una violación sistemática de derechos laborales por parte de la aseguradora. Las acciones legales interpuestas buscan no solo la nulidad del despido de Fredes, sino el reconocimiento formal de su relación laboral y la reparación por la vulneración de derechos fundamentales.
Las querellas han sido canalizadas a través del 4° Juzgado de Garantía, donde se están investigando potenciales delitos de administración desleal y otras irregularidades asociadas a la gestión de Consalud. Fredes ha calificado como «irrisorio» que una compañía que recibe cotizaciones de miles de afiliados esté siendo objeto de investigación por no cumplir con sus obligaciones hacia sus trabajadores. La falta de respuesta de Consalud, a pesar de los intentos de comunicación con los medios, ha generado aún más inquietud sobre la falta de transparencia y la protección que se ofrece a sus empleados.
Se espera que la audiencia preparatoria de Mónica Fredes se lleve a cabo el próximo 22 de diciembre, momento en el cual se podrán conocer más detalles del caso y la postura de la Isapre frente a las acusaciones formuladas. Este proceso judicial no solo podría sentar un precedente sobre la protección de los derechos laborales en Chile, sino que también pone de manifiesto las complejas realidades que enfrentan los trabajadores en un sistema que, en teoría, debería garantizar su bienestar y seguridad.





