Gissella Gallardo, conocida comunicadora chilena, celebró el pasado domingo el triunfo de José Antonio Kast en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Sin embargo, poco después de expresar su alegría en redes sociales, se encontró inundada de comentarios ofensivos provenientes de seguidores en Instagram. Esta oleada de críticas hirientes no solo sorprendió a la panelista, sino que también puso de manifiesto la polarización política que existe en el país, donde las discrepancias ideológicas pueden desencadenar reacciones hostiles.
Frente a la desagradable situación, Gallardo decidió abrirse al público y compartir los mensajes agresivos que recibió, planteando un debate sobre el nivel de odio que se puede experimentar en las plataformas digitales. Entre los comentarios más duros, se destacan insultos como «Fea conch… la más gorreada de Chile», que la comunicadora expuso para evidenciar el ciberacoso que enfrentan figuras públicas, en ocasiones por el simple hecho de expresar una opinión política diferente.
La panelista de farándula no solo se limitó a mostrar los ataques recibidos, sino que también respondió con sarcasmo al enfatizar que «¿Así o más odio?» en referencia a una cuenta particular que la había agredido varias veces. Esta reacción reflejó no solo su frustración, sino también su decisión de no dejarse amedrentar por los comentarios negativos. Además, Gallardo compartió un mensajes de otra cibernauta que había acosado a la comunicadora durante meses, profundizando así en el tema del acoso en línea.
Pese a la avalancha de comentarios desagradables, Gissella Gallardo también reconoció y agradeció a aquellos seguidores que le han brindado su apoyo, independientemente de la ideología política que profesen. Su capacidad para valorar el cariño y la comprensión que recibe de algunos usuarios contrasta fuertemente con la hostilidad de quienes optan por atacarla. Esta actitud positiva, en medio de la adversidad, refleja una firme determinación de la comunicadora por mantener su bienestar emocional.
Al cerrar su serie de mensajes, Gallardo mostró resiliencia y esperanza, manifestando que aunque la situación puede llegar a ser excesiva, siempre hay un nuevo día por delante. «A descansar con mi corazón en paz. No les niego que a veces es demasiado. Pero mañana será otro día. Un besito a todos y gracias por sus mensajes con tanto cariño», concluyó, dejando un mensaje de optimismo ante las dificultades que enfrenta en el mundo digital.








