Bajo el título «Fueguinos, un recuerdo de lo que el mundo perdió», un ambicioso proyecto audiovisual liderado por el creador digital José Miguel Infante M. (@jminfante8) ha ganado notoriedad en las redes sociales al presentar 27 fotografías restauradas de los pueblos Selk’nam, Yagán y Kawésqar. Estas imágenes, tomadas entre 1890 y 1925, no solo han sido restauradas digitalmente, sino que también han cobrado nueva vida a través de la utilización de herramientas de inteligencia artificial, ofreciendo una mirada renovada sobre un pasado que precisa ser recordado y reivindicado.
El trabajo de Infante no se limita a un proyecto estético; su verdadero propósito radica en realizar un acto de memoria que confronta la violencia histórica que han sufrido estas comunidades indígenas. En sus palabras, «pueblos forjados en el frío, perseguidos, acorralados y exhibidos como animales», se hace eco de un genocidio que no solo dejó cicatrices en sus culturas, sino que también silenció sus voces. Esta propuesta se erige como un llamado a la reflexión sobre las injusticias y el despojo que han marcado la historia de los pueblos originarios.
A través de una curaduría meticulosa, las fotografías restauradas permiten una experiencia más intimista con las figuras de los Selk’nam, Yagán y Kawésqar, revelando sus rostros, miradas y gestos. Infante explica que su intención ha sido «hacer un ejercicio de memoria en honor a las culturas fueguinas», buscando conectar a nuevas audiencias con una historia a menudo olvidada. La digitalización y restauración de estas imágenes juegan un papel crucial en la humanización de una historia que corre el riesgo de ser desdibujada por el tiempo y el silencio.
Este proyecto no habría sido posible sin la colaboración del arquitecto y especialista en Patrimonio Cultural, Nicolás Fernández Gurruchaga (@nicolasfdezg), quien proporcionó el valioso material fotográfico necesario para la restauración. Además, el músico argentino Sebastián Núñez Szymanski (@theoceansson) se sumó al esfuerzo al permitir que su música acompañara el registro, aportando una dimensión emocional que enriquece la experiencia del espectador. Solo a través de estas sinergias es posible sacar a la luz y honrar la memoria de estos pueblos.
«Fueguinos, un recuerdo de lo que el mundo perdió» es más que un simple conjunto de imágenes; es un grito de justicia y memoria que invita a la sociedad contemporánea a enfrentar una historia incómoda pero fundamental para el entendimiento de nuestro presente. Este conmovedor trabajo nos recuerda que el reconocimiento y la reflexión sobre las injusticias pasadas son pasos esenciales para construir un futuro más justo y equitativo para todos. La exposición de estas fotografías restauradas busca, además, educar y generar conciencia sobre el legado cultural de los pueblos originarios del extremo sur del continente.


