Hasta la segunda mitad de agosto, el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) en su sede de Quinta Normal acoge la exposición «La memoria de los umbrales», una iniciativa que ahonda en la intersección del tiempo y las estructuras arquitectónicas. La artista visual y dioramista Pía Aldana propone a los asistentes una profunda reflexión sobre cómo los muros de edificios emblemáticos son portadores de fragmentos de la identidad colectiva. Mediante esta exhibición, Aldana establece una analogía entre la práctica del coleccionismo y los procesos psicológicos implicados en la construcción de recuerdos, sugiriendo que los inmuebles patrimoniales son mucho más que simples construcciones; son contenedores simbólicos de nuestra historia y vivencias humanas.
La exposición de Aldana se materializa a través de cautivadores dioramas en miniatura y paisajes sonoros elaborados en colaboración con el artista Alex Vigore. Este enfoque innovador permite a los visitantes acercarse de manera íntima al patrimonio urbano, haciendo que grandes edificaciones sean accesibles en tamaño y experiencia. Asimismo, la artista ha presentado su trabajo en destacados encuentros de arte contemporáneo en ciudades como Nueva York, Madrid, Buenos Aires y Shanghái, lo que otorga una dimensión internacional a su propuesta actual. Esta investigación visual combina diferentes lenguajes como la cerámica escultórica, la ilustración y la instalación a gran escala, enriqueciendo la experiencia del espectador.
En sus propias palabras, Aldana declara: «Mi producción artística se suscita a partir de reflexiones sobre el coleccionismo doméstico y los aspectos patrimoniales e identitarios. Me desplazo hacia la naturaleza y nuestro universo mítico popular por constituir un espacio de atesoramiento colectivo.» Esta declaración resuena con el enfoque curatoral de la exposición, el cual invita a los espectadores a explorar la fragilidad y el valor de los objetos cotidianos. La manipulación de volúmenes y escalas en las obras de Aldana busca resaltar los rasgos etnográficos y rituales que subyacen en la necesidad humana de acumular y preservar fragmentos de su entorno.
La curatoría de «La memoria de los umbrales» destaca cómo el acto de coleccionar va más allá de lo material, implicando una conexión emocional con lo que se atesora. Aldana invita a los visitantes a reconocer el significado de los objetos en su vida diaria y a considerar cómo estos elementos están entrelazados con su identidad cultural. La exhibición ofrece una reflexión profunda sobre el patrimonio y los recuerdos compartidos, alentando un diálogo entre el individuo y su entorno histórico.
La muestra, que permanecerá abierta hasta el 23 de agosto de 2026, se puede visitar de martes a domingo, entre las 10:30 y 17:30 horas en el MAC Quinta Normal. El acceso es liberado para todo el público, garantizando que todos tengan la oportunidad de sumergirse en esta exploración artística única. «La memoria de los umbrales» no solo es una invitación a observar, sino también a reflexionar sobre el impacto de la arquitectura y los espacios que habitamos en la configuración de nuestra memoria colectiva.








