Desde el centro de estudios Clapes UC, se ha estimado que a partir del jueves, las gasolinas experimentarán un aumento significativo en sus precios, mientras que en contrapartida, el diésel sufrirá una caída similar. Esta proyección se basa en el análisis de la reciente evolución del tipo de cambio y el precio del barril de petróleo, informándose oficialmente mañana, 28 de mayo, durante la tradicional ventana de tres semanas, donde la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) comunicará las variaciones estimadas en los combustibles. En el último ajuste, realizado el 6 de mayo, las gasolinas apenas variaron, con incrementos marginales, y el diésel presentó una caída significativa, destacando la volatilidad en el mercado de combustibles a nivel regional y global.
El informe de Clapes UC ha indicado que, asumiendo que el Mecanismo de Estabilización de Precios de Combustibles (MEPCO) opera en su configuración actual, se espera que el incremento en el precio mayorista de las gasolinas sea de aproximadamente 37 pesos por litro. En contraste, se prevé que el diésel disminuya en 33 pesos por litro. Esta diferencia refleja no solo las condiciones del mercado nacional, sino también las turbulencias en el ámbito internacional que han afectado los precios, especialmente desde el reciente alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, que ha generado una considerable incertidumbre en los mercados.
La situación del tipo de cambio ha sido un factor decisivo en las proyecciones, ya que se ha observado un aumento del dólar, que pasó de 888 pesos el 8 de mayo a 908 pesos el 20 de mayo. Este incremento se ha visto favorecido por datos de inflación en Estados Unidos que han superado las expectativas, lo que augura una continuación de las tasas elevadas en el país norteamericano, fortaleciendo así la moneda estadounidense. Por otro lado, el precio del petróleo Brent también ha mostrado una tendencia a la baja, cerrando el mes de mayo en 94,6 dólares por barril, lo que contribuye al complejo escenario de precios de combustibles a nivel local.
Es importante destacar que, de no existir cambios en los parámetros de calibración utilizados por el MEPCO, se prevé que las gasolinas experimenten un aumento del 2,5% en sus costos mayoristas. Este incremento se relaciona directamente con tendencias al alza que no se implementaron en ajustes anteriores debido a modificaciones en los precios de referencia de los combustibles importados. La industria sigue monitoreando estas fluctuaciones, dado que el comportamiento futuro de los precios dependerá también de las dinámicas del mercado internacional y de los conflictos geopolíticos existentes.
Por último, para el próximo ajuste programado el 18 de junio, se estima que, si el tipo de cambio y los precios internacionales del petróleo se mantienen estables, los valores mayoristas de las gasolinas y el diésel podrían presentar una baja. Sin embargo, tanto los analistas como los consumidores están a la espera de cómo evolucione la situación en el Medio Oriente y sus posibles repercusiones en el mercado energético. Esta incertidumbre continúa pesando sobre las decisiones económicas y las previsiones de precios en el sector, lo que crea un clima de expectación entre los actores involucrados.







