El reconocido pianista chileno Valentín Trujillo, cariñosamente conocido como el “Tío Valentín”, ha lanzado una enérgica crítica contra los recortes presupuestarios recientemente anunciados por el gobierno de José Antonio Kast, que afectan gravemente al sector cultural en Chile. El tijeretazo de un 10% al presupuesto del Ministerio de Cultura para el año 2026 se traduce en una reducción de $51.750 millones, el mayor de todas las carteras, lo que compromete el desarrollo de programas culturales, bibliotecas y museos, así como a instituciones artísticas de renombre, entre ellas el Centro Cultural Palacio La Moneda y la Fundación Teatro a Mil. Durante una entrevista con El Mercurio, el músico no sólo expresó su preocupación por la medida, sino que también advirtió al presidente que “de esta forma no se llega”.
La indignación de Trujillo no es solo por la decisión actual, sino por un proceso que ha estado gestándose a lo largo del tiempo. El destacado pianista, quien recientemente celebró sus 93 años, lamentó la paralización de proyectos culturales tan relevantes como la ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), cuyas obras se encuentran detenidas. El músico señala que el deterioro en la educación artística desde los colegios está profundamente ligado a estos recortes, resaltando cómo las clases de música han sido cada vez más marginalizadas, provocando un daño considerable en la formación cultural de las nuevas generaciones. “Lo deploro, pero es algo que empezó hace un tiempo atrás”, afirmó con tristeza.
Trujillo no escatimó en señalar ejemplos del impacto negativo que la falta de educación musical ha causado, citando el deficiente desempeño de algunos deportistas chilenos al entonar la Canción Nacional. “Es realmente espantoso”, condenó. Su crítica se extiende más allá de la música, abarcando una perspectiva más amplia sobre el estado actual de la cultura en el país, donde considera que la falta de apreciación por figuras literarias como Gabriela Mistral y Pablo Neruda, reconocidas internacionalmente, es un reflejo del descuido hacia nuestra rica herencia cultural. En este sentido, enfatiza que la cultura es vital para la cohesión social y el desarrollo de identidad nacional.
En una clara llamada a la reflexión, el Tío Valentín instó al presidente Kast a reconsiderar su enfoque y a no priorizar únicamente los intereses de las grandes empresas. “Con esta manera va a tener una oposición, digamos, fuerte”, advirtió, haciendo eco de un descontento que parece resonar en un amplio sector de la ciudadanía. La reciente caída en la aprobación de Kast, que se encuentra en un 36%, podría estar íntimamente ligada a estas decisiones que han dejado a las áreas culturales en una situación de precariedad alarmante. Trujillo hizo un llamado a la responsabilidad y la reflexión, indicando que los próximos meses deberían servir como un periodo de aprendizaje para el presidente.
Finalmente, Trujillo destacó la importancia de valorar la riqueza patrimonial y cultural de Chile, recordando los logros de sus dos Premios Nobel de Literatura, que a pesar de su prestigio internacional, han sido incomprensiblemente poco conocidos en el país. “Eso es triste y tiene que haber alguna manera de llegar a una forma de encuentro”, concluyó, reafirmando su compromiso con la cultura y exhortando a que tanto las autoridades como la sociedad en su conjunto tomen acciones para fortalecer y proteger nuestras tradiciones artísticas. En una época donde los recortes amenazan la esencia cultural, la voz de figuras como Valentín Trujillo es más crucial que nunca.








