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Cómo Forestal Arauco incorpora los criterios ESG en su estrategia

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La empresa forestal ha sumado biodiversidad, capital natural, energía renovable, acción climática y economía circular a una estrategia que busca gestionar los riesgos y oportunidades de una industria que depende directamente de la naturaleza.

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Para una empresa forestal como Arauco, hablar de sostenibilidad implica mucho más que reducir emisiones. Los bosques, el agua, los suelos y la biodiversidad forman parte de los activos que hacen posible su operación. 

Por eso, los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) se han convertido en una herramienta relevante para evaluar riesgos, orientar inversiones y responder a las nuevas expectativas de los mercados, sobre todo en empresas tan relevantes.

Forestal Arauco ha incorporado esta mirada en una operación que nació en nuestro país y que hoy participa en mercados internacionales con soluciones basadas en recursos renovables. La empresa produce celulosa, madera, paneles y energía y gestiona 1,8 millones de hectáreas de patrimonio forestal en Chile y el mundo. 

En ese modelo, el cuidado de la naturaleza es una condición para sostener el negocio en el tiempo.

ESG: una mirada que conecta negocio y entorno

El avance de los criterios ESG responde a un cambio en la forma de evaluar a las empresas. Ya no basta con observar resultados productivos o financieros: inversionistas, reguladores, clientes y comunidades también buscan conocer cómo una organización gestiona sus impactos ambientales, su relación con las personas y los riesgos asociados a su actividad.

En su Reporte Integrado 2025, Arauco identifica los criterios ESG como un factor relevante para el acceso a financiamiento y la competitividad de largo plazo. La empresa también reconoce que los consumidores y otros grupos de interés exigen cada vez más información sobre el origen de los productos y sus impactos.

Para una empresa vinculada al sector forestal, esta mirada es especialmente importante. La disponibilidad y calidad de los recursos naturales, la conservación de los ecosistemas, el cambio climático y la relación con los territorios pueden influir directamente en la continuidad de la operación y en sus oportunidades futuras.

Naturaleza y biodiversidad como parte de la estrategia

Uno de los principales focos ambientales de Forestal Arauco está en la gestión de su patrimonio. Actualmente, cerca de 490 mil hectáreas, equivalentes al 27% de su patrimonio, corresponden a áreas de conservación y protección de alto valor ambiental y social.

En estos espacios, la empresa desarrolla acciones destinadas a proteger hábitats, especies, cursos de agua y suelos, junto con programas de monitoreo y restauración. Esta gestión busca reconocer que los bosques no solo entregan madera: también cumplen funciones relevantes para la captura de carbono, la regulación hídrica y la conservación de biodiversidad.

La compañía también ha planteado avanzar hacia un enfoque Nature Positive, concepto que busca que las actividades productivas incorporen acciones capaces de proteger y fortalecer la naturaleza en los territorios donde se desarrollan.

¿Qué significa incorporar una mirada TNFD?

Uno de los hitos destacados durante 2025 fue la incorporación de Arauco como TNFD Adopter. TNFD corresponde al Taskforce on Nature-related Financial Disclosures, una iniciativa internacional que promueve que las empresas identifiquen, evalúen y comuniquen sus dependencias, impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza.

Para una compañía forestal, esta mirada resulta especialmente relevante. Sus operaciones dependen de ecosistemas saludables y funcionales, por lo que medir la relación entre negocio y naturaleza permite tomar decisiones con una visión más amplia que la productiva.

En la práctica, adoptar este enfoque implica observar aspectos como biodiversidad, agua, captura de carbono, restauración y resiliencia de los ecosistemas. También permite entregar información más clara a inversionistas y otros grupos interesados en conocer cómo una empresa enfrenta los riesgos ambientales de largo plazo.

Durante 2025, Arauco también se integró a un piloto global de Contabilidad de Capital Natural, liderado por la International Sustainable Forestry Coalition y respaldado por Capitals Coalition y TNFD. 

La iniciativa reúne a empresas forestales para desarrollar una forma de medir el valor que entregan los bosques, incluyendo beneficios como captura de carbono, biodiversidad y regulación hídrica, además de su aporte productivo.

Carbono neutralidad, residuos y energía renovable

La acción climática es otra dimensión relevante de la estrategia ESG de Arauco. La compañía informa que fue la primera empresa forestal certificada como carbono neutral en el mundo y que, durante 2025, avanzó en la verificación de su carbono neutralidad bajo el estándar ISO 14068.

La gestión de residuos también forma parte de esta agenda. En 2025, Arauco alcanzó un 81% de valorización de residuos sólidos no peligrosos, diez puntos más que el año anterior. La meta corporativa es avanzar hacia la valorización del 100% de estos residuos.

A ello se suma una base energética asociada a fuentes renovables: el 91% de la energía utilizada en sus procesos proviene de energías renovables y la empresa cuenta con 1.051 MW de capacidad instalada de energía.

Estos indicadores se relacionan con una estrategia que incluye reducción del consumo de combustibles fósiles, evaluación de proyectos capaces de reducir o capturar CO2, disminución de emisiones asociadas a la logística e incorporación del criterio de emisiones en decisiones de compra e ingeniería.

Una estrategia vinculada al futuro de la industria forestal

La incorporación de criterios ESG en Arauco muestra cómo está cambiando la industria forestal. La competitividad ya no depende solamente de producir celulosa, madera o paneles, sino también de innovar y demostrar cómo se gestionan los bosques, la biodiversidad, la energía, las emisiones y los vínculos con los territorios.

En este escenario, TNFD y la contabilidad de capital natural representan un paso adicional: reconocer que la naturaleza tiene un valor estratégico y que su gestión debe ser parte de las decisiones empresariales.

Para Arauco, esta mirada se vincula con su propia base productiva. Una compañía que crece desde recursos renovables también necesita medir, proteger y proyectar los ecosistemas que hacen posible ese crecimiento.

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