Una antigua bóveda funeraria destinada a albergar doce sepulturas se prepara para transformarse en un centro de atracción turístico en el Cementerio de la Recoleta, Buenos Aires. Este cementerio, célebre por su arquitectura y por ser el último descanso de figuras históricas argentinas como Eva Perón, recibirá una propuesta del Gobierno de la Ciudad para conceder la bóveda por un periodo de cinco años. Aunque desde un inicio se ha mencionado la posibilidad de un «bar en el cementerio», las autoridades han aclarado que no se permitirá el consumo de cafe en su interior, manteniendo así un clima de respeto hacia este espacio sagrado.
El nuevo espacio comercial estará limitado a la venta de café para llevar, así como de comida y recuerdos para los visitantes del cementerio. La documentación relacionada con la licitación establece que el concesionario deberá ceñirse a ciertos lineamientos, entre los cuales se destaca la prohibición de un servicio de mesa y la utilización de vajilla reutilizable. Con un tamaño de aproximadamente 25 metros cuadrados, la bóveda en cuestión pertenece a la familia Girado, que históricamente tiene vínculos con la elite terrateniente del país, lo que añade un tono de historia y cultura al proyecto.
Además de las actividades de venta, el proyecto también contempla realizar recorridos nocturnos que permitan a los visitantes explorar la historia, la arquitectura y el patrimonio cultural del Cementerio de la Recoleta. Planeados para llevarse a cabo de jueves a domingo, entre las 7:00 p.m. y las 11:00 p.m., estos recorridos no solo tienen un aspecto recreativo, sino también educativo, prometiendo arrojar luz sobre la rica historia que encierra este icónico cementerio situado en el corazón de Buenos Aires.
Sin embargo, el proyecto de convertir la bóveda en un punto de venta ha desatado una controversia familiar considerable. Descendientes de la familia Girado han cuestionado públicamente el destino de los restos que allí estaban depositados, argumentando que no fueron adecuadamente informados sobre las decisiones que rodean a su antigua propiedad. La artista Lucía Girado se ha manifestado sobre la falta de comunicación por parte del Gobierno de la Ciudad, mientras que las autoridades defienden que la bóveda fue restituida legalmente y que se siguieron los procedimientos correspondientes.
La licitación del Cementerio de la Recoleta está programada para abrir ofertas el 9 de septiembre de 2026, con un contrato que permitirá operar el local por cinco años y un canon mensual significativo. No hay aún una fecha concreta de apertura, lo que significa que los turistas tendrán que esperar para llevarse su café y souvenirs desde este espacio tan particular y simbólico, ubicado a escasos pasos de la tumba de Evita, en un contexto histórico único que integra la vida y la muerte en una misma experiencia.








