El martes por la tarde, la minera Escondida, operada por BHP, presentó su más reciente propuesta al Sindicato N°2 de Supervisores y Staff en Chile, en medio de las negociaciones colectivas que están en curso. Sin embargo, las propuestas de la empresa no fueron aceptadas por el sindicato, que argumenta que muchas demandas de los trabajadores no fueron consideradas. Alexis Barrera, presidente del sindicato, comentó que la oferta de Escondida, que incluye un bono de término de conflicto de $23,5 millones líquidos para un contrato de 36 meses, no satisface sus expectativas y omite puntos clave como bonos de vacaciones y ajustes en el sueldo base. La discrepancia entre las expectativas de los dirigentes sindicales y la oferta empresarial refleja un momento de tensión en la relación entre la compañía y sus trabajadores.
Entre las ofertas mencionadas, Escondida propuso beneficios específicos, como cobertura para criopreservación de óvulos para trabajadoras y un bono anual para educación. Sin embargo, el sindicato critica que estas propuestas son parciales y no abordan adecuadamente sus demandas. Además, Barrera critica el sistema de evaluación de desempeño vigente, señalando que es subjetivo y perjudica la formación profesional de los trabajadores, afectando negativamente sus bonos y oportunidades de desarrollo. Estas inquietudes han llevado a un clima de descontento que podría complicar las negociaciones.
Uno de los puntos más controvertidos en las discusiones es la solicitud de la empresa para incorporar un turno 14×14, considerado por el sindicato como una forma de polifuncionalidad que podría poner en riesgo la seguridad de los supervisores y redundar en la desvinculación de otros trabajadores. Barrera enfatiza que esta medida, además de obligar a realizar múltiples tareas, podría significar una reducción de personal y, por ende, una mayor carga de trabajo para los supervisores, quienes no están entrenados para operar equipos de gran tamaño. La empresa ha alegado que esto forma parte de un intento por aumentar la productividad, generando un conflicto latente en el ámbito laboral.
La posibilidad de una huelga es inminente, ya que las conversaciones entre Escondida y el sindicato están marcadas por una creciente desconfianza. La organización sindical, que cuenta con 1.020 trabajadores, podría desencadenar una paralización que afectaría también al Sindicato de Operadores y Mantenedores, sumando así 2.300 trabajadores. La experiencia de anteriores negociaciones, donde se logró un acuerdo tras días de mediación, puede desempeñar un rol crucial en las decisiones que se tomen en las próximas semanas. Sin embargo, las diferencias entre ambas posiciones permanecen significativas, lo que aumenta el riesgo de una huelga efectiva.
La votación para aceptar o rechazar la última propuesta de Escondida se llevará a cabo del 28 al 30 de septiembre, y el sindicato ya está movilizando a su base para rechazar la oferta. Barrera ha convocado a una asamblea para discutir las implicancias del acuerdo y la estrategia a seguir. Con el fin del contrato vigente fijado para el 30 de septiembre, el sindicato espera un respaldo unánime de sus miembros. Si se lleva a cabo una huelga, las operaciones de Escondida, la mayor productora de cobre del mundo, podrían paralizarse, dado que la dependencia de los supervisores por parte de los operadores es un aspecto clave en la regulación laboral.








