Los Gobiernos de Estados Unidos y El Salvador han formalizado este miércoles un acuerdo en materia de seguridad que busca el intercambio de antecedentes penales de fugitivos. La secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Kristi Noem, realizó la declaración durante su visita al país centroamericano, donde se reunió con el ministro de Seguridad de El Salvador, Gustavo Villatoro, para firmar un Memorando de Cooperación que actualizará la Alianza de Seguridad para el Control de Fugitivos, conocida como SAFE. Este acuerdo llega en un momento en que ambos países buscan fortalecer su colaboración en la lucha contra el crimen transnacional.
Según Noem, el objetivo principal de este acuerdo es garantizar que los antecedentes penales de delincuentes sean compartidos entre las dos naciones, lo que evitará la liberación accidental de criminales dentro de las comunidades estadounidenses. En su publicación en la red social X, la funcionaria destacó que la cooperación binacional es fundamental en la lucha contra la delincuencia organizada y en la prevención de situaciones que puedan poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos.
Durante su visita, Noem también tuvo la oportunidad de recorrer una prisión de máxima seguridad en El Salvador, donde se encuentran detenidos más de 200 migrantes venezolanos. Estos inmigrantes han sido deportados por las autoridades estadounidenses, acusados de tener vínculos con la banda criminal Tren de Aragua. La secretaria de Seguridad Nacional mostró su gratitud hacia el presidente de El Salvador y su gobierno por la colaboración en la gestión de la criminalidad, enfatizando que este esfuerzo es vital para la seguridad de ambos países.
El enfoque del gobierno salvadoreño en el tema de la seguridad ha generado controversia, especialmente en relación con la detención de los migrantes venezolanos. Hasta el momento, la administración salvadoreña no ha proporcionado claridad sobre la normativa que ha permitido el encarcelamiento de estas personas, ya que no existe un marco legal claro que respalde sus arrestos, ni han sido presentados a la Asamblea Legislativa para su aprobación. Este vacío legal ha suscitado dudas sobre la legalidad de las acciones emprendidas por las autoridades.
Por último, Noem advirtió a quienes consideran ingresar a Estados Unidos de manera ilegal sobre las posibles repercusiones que podrían enfrentar. En su mensaje, resaltó que las deportaciones y encarcelamientos son algunas de las consecuencias de cruzar las fronteras sin el debido proceso legal. La cooperación entre Estados Unidos y El Salvador se perfila no solo como un acuerdo bilateral, sino también como un mensaje claro sobre las políticas de migración y la seguridad en la región.








