La Policía Nacional de Ecuador, en colaboración con las autoridades estadounidenses, desarticuló este jueves una célula criminal vinculada al poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este exitoso operativo, coordinado por el Ministerio del Interior de Ecuador, resultó en la detención de 30 personas en múltiples localidades, incluyendo Guayaquil, Daule y Samborondón. El ministro del Interior, John Reimberg, enfatizó la importancia de esta acción conjunta, que tuvo lugar en la madrugada y contó con la participación de más de 370 operativos entre miembros de la Policía Nacional y el Mando Sur de Estados Unidos.
La operación, que se venía preparando durante cerca de ocho meses, permitió desmantelar una organización criminal que, según Reimberg, maintained una conexión directa con el CJNG y no tenía vínculos con bandas locales. Este grupo se dedicaba a diversas actividades relacionadas con el narcotráfico, incluyendo el acopio, distribución y transporte de grandes cantidades de drogas, principalmente cocaína, que provenían de Colombia y tenían como destino final Europa y Estados Unidos.
Los resultados del operativo reflejan la eficacia de las alianzas internacionales en la lucha contra el narcotráfico, como destacó la DEA en sus comunicaciones. Apuntaron que la investigación se centró en traficantes de alto nivel que controlaban el movimiento de estas drogas en Ecuador, un país que se ha convertido en un punto estratégico para el tráfico de sustancias ilícitas, debido a su ubicación geográfica y los recursos disponibles en sus puertos.
Ecuador, rodeado por Colombia y Perú, los principales productores de cocaína en el mundo, ha visto un aumento significativo en el tráfico de drogas en los últimos años. El país se ha consolidado como el tercer mayor decomisador de narcóticos, después de Colombia y Estados Unidos, con un impresionante récord de cerca de 300 toneladas incautadas en 2024. El ministro Reimberg subrayó que este año se han afectado cargamentos valorados en más de 320 millones de dólares, un testimonio de los retos que enfrenta Ecuador en su lucha contra el crimen organizado.
A pesar de estar bajo un estado de «conflicto armado interno» declarado por el presidente Daniel Noboa, que busca intensificar la confrontación contra la criminalidad, los índices de violencia han seguido aumentando. En 2025, el país cerró con un alarmante conteo de aproximadamente 9,300 homicidios, lo que refleja la gravedad de la situación en el país. La lucha contra estas organizaciones criminales sigue siendo un desafío crucial para el gobierno ecuatoriano, en un contexto donde el narcotráfico sigue causando estragos significativos en la sociedad.








