El trágico suceso que envolvió la vida y muerte del fotógrafo Eduardo Cruz Coke ha dejado una profunda huella en la sociedad chilena, y ha suscitado un extenso debate sobre la naturaleza de este crimen. Durante la emisión del programa Buenos Días a Todos de TVN, la presentadora Monserrat Álvarez recordó su amistad con Cruz Coke y destacó que, en un principio, los relatos apuntaban a un doble parricidio seguido de suicidio. Sin embargo, nuevos detalles han surgido recientemente, sugiriendo que su cuñado sería el responsable de este horrendo hecho, en el contexto de una disputa familiar por una herencia que desató una tragedia sin igual. Este giro en la narrativa ha cambiado la percepción pública del caso, un hecho que ha impactado a la comunidad y a quienes conocían al fotógrafo.
Monserrat Álvarez, quien tuvo la oportunidad de compartir con Cruz Coke durante su tiempo en Canal 13, remarcó la sorpresa y el desconcierto que sentía su círculo cercano ante la acusación inicial de parricidio. En sus palabras, mencionó que nunca vio al cuñado ni a la hermana durante sus visitas a la casa en La Reina, y subrayó que Eduardo era una persona de gran corazón y afecto por su familia. «Nunca hubiera imaginado que una historia de amor familiar pudiera culminar en un desenlace tan trágico», comentó, pues todos aquellos que conocieron a Cruz Coke lo describen como un hombre amable y generoso, distante de cualquier tipo de violencia.
La presentadora también compartió la conmovedora reflexión de la ex esposa de Cruz Coke, quien, durante el velorio de sus hijos, expresó su incredulidad ante la versión de que él podría haber causado daño a sus propios hijos. Álvarez recordó las palabras de la madre de sus hijos, quien decía: «Es imposible que Eduardo, con lo que amaba a sus hijos, les quitara la vida». Esta declaración se ha convertido en un símbolo de la lucha que la familia y amigos de Cruz Coke han llevado a cabo para esclarecer la verdad detrás del trágico evento, insistiendo en que la investigación debía ser revisada en profundidad.
El cambio en la investigación ha llevado a muchos a cuestionar la primera interpretación de los hechos, abriendo un espacio para la esperanza de que se haga justicia. Los seres queridos de Eduardo han sostenido que nunca pudieron aceptar el relato inicial y que las pruebas demostraban que estaba lejos de ser el padre violento que se había descrito. Los procesos judiciales posteriores han revelado una nueva hipótesis en la que se pone en tela de juicio la estabilidad emocional y motivos del presunto autor material del crimen. La lucha de los familiares parece ahora más orientada a restaurar la memoria de Cruz Coke y a honrar la vida que compartió junto a sus hijos.
A pesar de que han pasado algunos años desde que Monserrat Álvarez y Eduardo Cruz Coke compartieron momentos significativos, su recuerdo perdura en la mente de quienes lo conocieron. La presentadora recordó la conexión especial que tuvieron, incluso mencionando que Eduardo le enseñó a practicar descenso en bicicleta, lo que subraya la cercanía y el vínculo que había entre ellos. Este tipo de relaciones humanas, marcadas por la amistad y el respeto, resalta aún más la conmoción que ha causado la tragedia, dejando un vacío en la comunidad y un profundo pesar que será difícil de sanar.








