El expresidente chileno Eduardo Frei Ruiz-Tagle ha manifestado su disposición a colaborar con el gobierno de José Antonio Kast, enfatizando su compromiso de «trabajar por Chile». En una reciente entrevista con Radio Pauta, Frei reflexionó sobre el fenómeno de los gobiernos de emergencia en América Latina, señalando que este cambio de dirección política surge como una reacción al descontento de la población hacia administraciones populistas y de izquierda que no han logrado resolver los problemas persistentes de la región. Según el exmandatario, este contexto global está llevando a una evolución política que favorece a la derecha, con un notable incremento en el número de mandatarios de esta tendencia política en varios países, incluidos Chile, Argentina y Bolivia.
Frei ofreció su apoyo a las decisiones del actual gobierno, catalogando como «positivas» las medidas implementadas en el norte del país, como la construcción de zanjas para la protección de fronteras. Afirmó que la crisis migratoria es un problema que impacta principalmente a los sectores más vulnerables, justificando así la necesidad de tomar acciones concretas. Su apoyo se centra en el deseo de enfrentar de manera efectiva los desafíos de la seguridad y la migración, temas que considera cruciales para el bienestar de los chilenos.
El exmandatario también subrayó que su interés no radica en obtener un cargo formal en el gobierno, sino en contribuir con su experiencia en el ámbito internacional. Al ser consultado sobre un posible papel como embajador plenipotenciario en Asia, Frei dejó claro que su prioridad es el desarrollo del país más que sus aspiraciones personales. «No me interesan los cargos ni nada, sino que me interesa trabajar por Chile», afirmó, reafirmando su compromiso con la nación.
Además, Frei se describió a sí mismo como un embajador «de facto», gracias a los estrechos lazos que ha mantenido con distintas delegaciones extranjeras a lo largo de los años. Reconoció que la situación geopolítica actual es compleja y que es fundamental para Chile establecer relaciones sólidas con las grandes potencias. En esta línea, advirtió sobre la importancia de que el país tenga una posición estable y proactiva en el contexto internacional.
En conclusión, la disposición de Eduardo Frei Ruiz-Tagle para colaborar con el gobierno de José Antonio Kast refleja un cambio significativo en el panorama político chileno, donde figuras de la política tradicional empiezan a alinearse con las nuevas corrientes de la derecha. Su enfoque pragmático y su voluntad de contribuir a resolver problemas de seguridad y migración son vistas como pasos positivos hacia la reconstrucción de la confianza ciudadana en las instituciones y en un futuro más estable para Chile.








