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Los desafíos medioambientales de Gabriel Boric

En un mundo y una población cada vez más preocupada por el cuidado y convivencia con el medio ambiente, el programa de Gabriel Boric tiene consideraciones para varios puntos de esta agenda, que cada vez pone más presión y temperatura al siempre encendido debate político. ¿Qué espera hacer el diputado y exlíder estudiantil al respecto cuando se haga del poder el 11 de marzo? ¿Qué diferencias tiene con las ideas que impulsó Kast? Repasemos las iniciativas en cuanto a institucionalidad ambiental, descarbonización, energías renovables, agua, manejo forestal, pesca y minería.

Gabriel Boric será nuestro próximo presidente y el más joven de toda la historia.

Su carrera en política partió con la toma de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en 2009.

Luego saltó al escenario nacional con el movimiento estudiantil por la gratuidad y la calidad de la educación, en 2011.

En 2014 llegó al Congreso y en marzo, tras dos periodos como legislador, se hará de la piocha de O’Higgins.

El futuro mandatario corrió sobre una plataforma progresista y feminista, crítica de los “30 años”.

Al mismo tiempo, tuvo un profundo tenor ambientalista y eso se fortaleció conforme avanzó la campaña.

Mongabay Latam conversó con abogados, politólogos, activistas y exfuncionarios públicos expertos en temas ambientales para desmenuzar lo que el frenteamplista propone en su programa de gobierno.

Si se consideran las ideas que también impulsó José Antonio Kast, el consenso fue que, más allá de las diferencias entre las distintas propuestas, estas no son del todo suficientes.

A juicio de los consultados, hubo cuestiones de fondo que no fueron incluidas y si bien se habló de medidas para abordar temas urgentes – como la minería y la crisis hídrica, entre otras – ninguna candidatura especificó claramente bajo qué instrumentos o mecanismos se realizarán dichos cambios.

La institucionalidad ambiental

A juicio de los expertos entrevistados, uno de los principales temas a considerar es transformar o modificar el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

Para Jorge Canals, exsubsecretario de Medio Ambiente y exseremi de Medio Ambiente en la región Metropolitana, el actual sistema “está muy sobre demandado”.

Eso demora la tramitación de proyectos y termina, muchas veces, perjudicando la rigurosidad en la evaluación.

En este punto, el programa de Boric propone reformar y mejorar el SEIA y pone el foco en dos deudas que tiene la institucionalidad hoy.

La primera: fortalecer la participación de las comunidades en la instalación de proyectos.

La segunda: la creación de una Ley de Ordenamiento Territorial que, entre otras cosas, “permita saber mediante instrumentos de planificación, dónde pueden ir ciertos proyectos o no dependiendo de los objetivos de desarrollo y capacidades de los suelos de distintos territorios”, dice Pamela Poo, politóloga experta en medio ambiente quien es encargada de Políticas Públicas e Incidencia del Programa Chile Sustentable.

Al otro lado, el programa original de Kast proponía “simplificar y unificar los permisos ambientales sectoriales necesarios en proyectos de inversión productiva”.

Para los expertos, esta medida, alineada con su intención de reducir el tamaño del Estado, entraba en conflicto con el objetivo del SEIA.

“Con la simplificación no se puede pretender altos estándares de protección”, explicó Canals.

Además, “no se trata de simplificar (la institucionalidad ambiental), sino de robustecerla”, añadió Isabella Villanueva, presidenta ejecutiva de la ONG CEUS Chile.

Boric y el SBAP

Otra diferencia que existió entre los programas originales de ambos candidatos tuvo que ver con la creación del Servicio Nacional de la Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).

El proyecto fue presentado al Congreso en 2014, pero sigue sin ver la luz.

Eso pese a que científicos y conservacionistas aseguran que se trata de un importante paso en la protección efectiva de los ecosistemas del país.

La abogada Tatiana Celume, doctora en derecho especializada en régimen público de las aguas, recordó que mientras Boric impulsó la tramitación inmediata del SBAP desde un principio, Kast propuso en su primer programa buscar alternativas para la mejora y financiamiento de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), que tienen a cargo hoy, respectivamente, la administración de las áreas protegidas terrestres y marinas.

El problema con ello, detalló Celume, es que ambos organismos tienen al mismo tiempo, y como principal misión, el fomento de explotaciones económicas de bosques y pesquerías.

El Servicio de Biodiversidad, en cambio, busca asegurar que la protección y conservación de los ecosistemas sea, efectivamente, el principal objetivo del organismo que vela por ellos.

Boric y la descarbonización

El 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero corresponden al sector energético.

Por eso es fundamental la descarbonización a partir del cierre de las termoeléctricas, que generan energía a partir de la combustión de carbón.

En Chile existen 27 plantas generadoras de energía en base a este mineral.

Estas están localizadas en cinco comunas: Tocopilla, Mejillones, Huasco, Puchuncaví y Coronel.

Todas son denominadas zonas de sacrificio por los altos índices de contaminación local que presentan.

Hasta el momento, Chile se ha comprometido a cerrarlas a 2040.

Expertos coinciden en que es necesario acelerar el proceso a 2030.

Además, concuerdan en que la transición hacia una energía limpia debe considerar la descontaminación de los territorios, la salud de las personas expuestas a las emisiones y también la seguridad laboral de quienes dejarán de trabajar en las plantas.

Dicha transición implica un fuerte compromiso institucional por parte del Estado, según Canals.

Por ello, los especialistas celebran la propuesta de Boric.

¿Por qué? Apuesta por adelantar la meta de carbono neutralidad a 2030 de la mano con un “proceso de remediación socioambiental relacionado con los trabajos que se perderán”, de acuerdo a Poo.

Kast y la descarbonización

Respecto de este punto, al principio, Kast reconoció la necesidad de poner fin a las zonas de sacrificio.

No obstante, luego moderó su propuesta diciendo que “Chile debe abandonar las modas energéticas que se entregan a los agentes económicos y que se deben considerar todas las fuentes de energía primaria ― incluido el carbón ― sin exclusiones arbitrarias”.

Sumado a eso, el ex UDI proponía “la eliminación de carbones de mala calidad en la generación termoeléctrica a carbón” y que toda nueva termoeléctrica usara carbón de alta calidad y baja humedad.

Los expertos consultados, sin embargo, coincidieron en que no existe el carbón de buena calidad y que todo carbón es nocivo.

Quizás por eso su programa para la segunda vuelta presidencial retomó la idea de terminar con las zonas de sacrificio y “eliminar las termoeléctricas a carbón a medida que se logre un sistema de generación eléctrico seguro”.

Energías renovables

En sus programas, ambos candidatos apostaron por las energías renovables.

Poo y Villanueva, quien se desempeña además como asesora técnica del proyecto mercado global de carbono de la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ), mencionaron que Boric propone profundizar en la utilización de energías emergentes como el hidrógeno verde.

Este es generado a partir de fuentes y energías renovables, por lo que sirve como combustible que al ser utilizado no genera CO2.

Aunque Kast en un comienzo no lo mencionaba, en su último programa hizo alusión al “desarrollo de energías limpias, como biocombustibles, hidrógeno verde y energías renovables no convencionales”.

Lo que preocupaba a los expertos es que la carta republicana ponía énfasis en la hidroelectricidad, “obviando los más de 10 años de mega sequía que tienen al país con los menores aportes de generación hídrica de los últimos años”, enfatizó Villanueva.

Para Canals eso habría sido un retroceso, pues “hemos visto los impactos de las hidroeléctricas en el territorio y en los paisajes. Hay que cuidar el uso del agua, es el soporte de los ecosistemas”, puntualizó.

Agua

Para Pamela Poo, en el tema del agua ambos candidatos coincidieron en los objetivos, pero difirieron en la manera para lograrlos.

Gabriel Boric propuso obras de infraestructura, inversión pública con un enfoque de restauración y protección de ecosistemas.

Eso bajo una lógica que asume la sequía y la escasez hídrica y trabaja sobre la adaptación a ese problema.

Sin embargo, Tatiana Celume advirtió que “no especifica bien cuáles” serán esas obras.

Kast, por su parte, dijo que fomentaría el uso de aguas desalinizadas como respuesta a la sequía y la tecnificación masiva del riego agrícola.

En su primer programa propuso construir la controversial carretera hídrica.

La iniciativa público-privada permitiría captar, almacenar y transportar agua desde el sur del país hacia el norte.

Esta medida es polémica puesto que, tal como explica la abogada especializada en temas hídricos, “no contempla la amenaza que implica para el ecosistema que alberga originalmente esa agua”.

Por lo mismo, una carretera hídrica es para la abogada un “atentado contra el medioambiente”.

Kast desistió de ella en su programa modificado para la segunda vuelta.

Recuperación de cuencas

Ambos candidatos coincidieron en la recuperación de los ecosistemas y de las cuencas que están intervenidas.

Para ello, Boric dice que “técnicas ancestrales de pueblos originarios en cuanto a siembra y cosecha de agua, y gestión de recarga de acuíferos”, según Poo.

De modo similar, Kast planteó en su programa “la generación de sistemas de almacenamiento de agua en cuencas subterráneas y reinyección de aguas superficiales, antes de su desembocadura al mar y respetando el caudal ecológico”.

Canals vio ambas medidas como un acierto pues apuestan por “soluciones basadas en la naturaleza”.

Además, los dos presidenciables en sus programas de primera vuelta propusieron un manejo integrado de cuencas.

Se trata de una gobernanza distinta a la que rige actualmente y que consiste en que todos los actores involucrados, desde empresas, organismos del Estado y habitantes de los territorios, logren llegar a un consenso sobre cómo se va a usar el agua de cada cuenca.

Para Patricio Segura, periodista y activista medioambiental, la diferencia radical entre ambos candidatos es que Boric busca garantizar el acceso al agua como un Derecho Humano.

Isabella Villanueva destaca eso pues aborda el problema “no solo desde la perspectiva técnica, sino que también en sus impactos sociales y ecológicos”.

Problemas que avivan la escasez hídrica

Los expertos consultados estuvieron de acuerdo a la hora de entender que uno de los grandes problemas vinculados a la escasez hídrica en Chile tiene que ver con la manera en que se administran los derechos de agua y sobre todo con el destino que se le da al agua que no es utilizada.

Verónica Delgado, especialista en derecho ambiental del agua, explicó a Mongabay Latam que en Chile, cuando el titular de un derecho de agua no utiliza el recurso, en lugar de devolverlo al ecosistema, muchas veces lo vende en el mercado “que no tiene control alguno”.

Respecto de este punto, Kast “no tocó los derechos de aprovechamiento de agua”, lamentó Celume.

Sumado a eso, a juicio de Segura, no interpeló ni discutió “la visión de mercado que existe actualmente con el agua”.

Boric, por su parte, “quiere transformar” esos derechos, dice la abogada, cosa que, en su opinión “es complejo”.

¿Cómo dejar atrás la política de los derechos de agua?

Dicha transformación se haría mediante una “transición hacia un sistema de licencias de uso de aguas”, lo que para Celume significa “restarles seguridad jurídica a los titulares de esos derechos”.

¿Cómo? En la práctica, pasarían de tener un derecho a tener un permiso a través de una expropiación, explicó.

Celume cree que “manteniendo los derechos de aprovechamiento de aguas puedes colocarle ciertas obligaciones, ciertas limitaciones”, con la finalidad de evitar el problema de la especulación.

Jorge Canals también cree que la expropiación de estos derechos puede ser “un problema grande”.

Aunque coincide en que “hay dificultades institucionales para saber cuánta (agua) se ha asignado, cómo se ha asignado, qué pasa con los derechos que no se usan o que se subutilizan”, declaró que la solución pasa por revisar esta asignación y fiscalizar su uso.

“Sobre todo el de la agroindustria que son los que principalmente usan estos derechos y que muchas veces hacen que las comunidades aledañas se queden sin acceso al agua”, recordó.

Gabriel Boric y el manejo forestal

Una de las ideas de Boric sobre el manejo forestal es derogar el Decreto Ley 701.

Este nació en 1974 con el objetivo de impulsar el desarrollo forestal de Chile con incentivos a esa actividad.

El planteamiento es sustituir dicho decreto por un nuevo marco regulatorio orientado a la restauración de los ecosistemas.

El consenso general es que una de las medidas más importantes de Boric en este ámbito es que los proyectos silvoagropecuarios pasen por una Evaluación de Impacto Ambiental, diferenciando requisitos para grandes industrias y pequeños productores, e incorporando tipologías de ingreso al SEIA de proyectos forestales y agrícolas.

Eso sí, Canals aclara que esta medida es una “modificación legal y reglamentaria, y por ende no es rápida”.

Sin embargo, asegura que es una buena propuesta para regular los cultivos de paltas, por ejemplo, lo que la presidenta ejecutiva de CEUS Chile considera como un avance fundamental, “considerando los impactos de estas actividades, no solo desde el punto de vista del consumo de agua, sino que los impactos ambientales de los monocultivos, la deforestación y su relación con la mitigación del cambio climático”.

Pesca

En temas de pesca y acuicultura, el presidente electo propone impulsar y promover la pesca artesanal por sobre la industrial.

Así fortalecería programas de transferencia tecnológica como los del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).

Este tiene por objetivo promover el desarrollo económico, social y tecnológico de los pequeños productores agrícolas y campesinos.

Con eso también se busca derogar la actual Ley de Pesca para impulsar una nueva que promueva la sostenibilidad de la acuicultura.

Kast, por su parte, propuso reglamentar el tratamiento y disposición de los desechos provenientes de la industria acuícola y mejorar los reglamentos y normativas de la pesca industrial.

Tanto Celume como Villanueva reparan que ninguno de los dos candidatos abordó el tema de la salmonicultura.

Ambas cartas tampoco tocaron las concesiones que esta industria recibe para operar en áreas protegidas.

Ello a pesar que la ciencia ya ha demostrado los impactos que la salmonicultura tiene sobre los ecosistemas marinos.

Boric y la minería

Respecto a la minería, Boric habla de la creación de una empresa nacional del litio.

Pero para Celume eso “no soluciona el problema de cómo se está extrayendo el agua de los salares”.

Eso tampoco es garantía que una empresa nacional vaya a tener mayor cuidado con el medio ambiente.

Para la abogada, el impulso de Boric para explotar el litio se contrapone con su discurso de la superación del extractivismo, y flaquea en proponer o explorar “maneras sustentables de extracción”.