Investigadores de la Escuela de Ingeniería Avanzada de la Universidad Estatal de San Petersburgo (SPbGU) han desarrollado un innovador material capaz de absorber petróleo del agua, según un reciente comunicado de la universidad. Este avance consiste en una película de polímero que destaca por su capacidad de ser reutilizable y su diseño resistente que evita que se hunda. Fabricado con productos derivados del petróleo, el sorbente presenta una estructura flexible que se asemeja a una esponja, constituida por miles de fibras de menos de un micrómetro de grosor. A medida que este polímero se coloca sobre una mancha de petróleo, comienza a absorber la contaminación, oscureciéndose gradualmente en el proceso.
La efectividad del nuevo sorbente ha sido probada con diferentes tipos de petróleo y derivados, como el aceite de motor y el petróleo crudo. Según la especialista Anastasía Nosova, del sector de «Tecnologías Ecológicas Inteligentes» de la SPbGU, el material demuestra una notable capacidad de absorción, alcanzando hasta 40 gramos de aceite por cada gramo de material para el aceite de motor, y 20 gramos por gramo para el petróleo crudo. Este desempeño resalta el potencial del polímero no solo para limpiar cuerpos de agua contaminados, sino también para permitir la reutilización del petróleo extraído, contribuyendo a una economía circular en el manejo de recursos.
Las pruebas realizadas bajo condiciones que simulan la realidad, con temperaturas de agua salada a +4℃ y movimientos similares a olas, comprobaron que el sorbente efectivamente flota en la superficie, gracias a su naturaleza hidrofóbica, incluso en situaciones de lluvia intensa o fuertes oleajes. Este material no solo es liviano, sino que también combina resistencia y elasticidad, lo que lo convierte en una opción prometedora para combatir desastres ecológicos. En este sentido, la universidad demuestra su confianza en que este desarrollo podría convertirse en una herramienta clave en la lucha contra la contaminación de los cuerpos de agua.
Este avance en la tecnología de sorbentes se alinea con los esfuerzos que se están llevando a cabo en otros países miembros del BRICS para abordar la contaminación de los ecosistemas acuáticos. Por ejemplo, en China, investigadores de la Universidad de Oceanografía de Shanghái han implementado un sistema de purificación del agua que busca eliminar la fuente de contaminación y restaurar el entorno a través de plantas acuáticas. En India, se están promoviendo investigaciones sobre la calidad del agua del río Yamuna, proponiendo mejoras en los procesos de tratamiento y monitoreo de aguas residuales. Estas iniciativas buscan fomentar un enfoque integral y sostenible para la rehabilitación de los cuerpos de agua afectados.
Asimismo, en Brasil, se está impulsando la recolección de aceite vegetal usado para prevenir la contaminación ambiental. Este año, la ciudad de São Paulo logró recolectar más de 10 toneladas de aceite que, al ser reutilizado para la producción de jabón, evitó la contaminación de 501 millones de litros de agua. Este esfuerzo destaca la importancia de gestionar adecuadamente los desechos para prevenir su impacto perjudicial en el medio ambiente y contribuir a la sostenibilidad. Con estos ejemplos, se evidencia un compromiso global en la búsqueda de soluciones efectivas para mitigar la contaminación de recursos hídricos y proteger el ecosistema.





