En una reciente declaración, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, anunció que las conversaciones entre Teherán y Washington se encuentran en la fase final para la elaboración de un memorando de entendimiento de 14 puntos, cuyo objetivo primordial es poner fin a la prolongada guerra. Esta información fue difundida el pasado 23 de mayo de 2026 a través de una entrevista en el canal de noticias HispanTV. Baqai destacó la mediación clave de Pakistán en estas negociaciones, centrada en el interés común de ambas naciones por alcanzar un acuerdo duradero.
El portavoz iraní precisó que los temas en discusión abarcan, entre otros, el cese de las hostilidades y la finalización del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos. También se mencionaron asuntos relevantes como la liberación de activos iraníes que permanecen congelados fuera del país. La implicación de Pakistán se confirmó tras la reciente visita a Irán del jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, cuyo papel ha sido fundamental en la búsqueda de un consenso entre las partes involucradas.
A pesar de los avances, Baqai expresó que los negociadores iraníes mantienen cierta cautela respecto a las intenciones de Estados Unidos. Si bien reconoció que ha habido progresos en el diálogo en las últimas semanas, enfatizó que Irán no puede dar por hecho que las posturas estadounidenses permanecerán inalteradas. En este sentido, el portavoz mostró optimismo moderado al afirmar que el proceso parece estar acercándose a una convergencia de opiniones, lo cual podría facilitar la firma del acuerdo.
El portavoz del equipo negociador, que también ocupa un rol destacado en el Ministerio de Asuntos Exteriores, aclaró que el cronograma para la aceptación del memorando de 14 puntos se resolvería en un periodo de entre 30 a 60 días, donde se discutirían los detalles del acuerdo antes de llegar a un consenso definitivo. A pesar de las muchas expectativas que este acuerdo genera, Baqai subrayó que tales aproches deben ser tomados con precaución y que no hay garantías hasta que todos los detalles se firmen formalmente.
Además, Baqai dejó claro que temas sensibles como la seguridad en el estrecho de Ormuz y la cuestión nuclear no forman parte de las conversaciones actuales. Mencionó que los estados ribereños como Irán y Omán deberían ser quienes gestionen el estrecho, y que cualquier discusión sobre el programa nuclear queda reservada para etapas futuras del proceso negociador, una vez que se avance en la firma del acuerdo contra la guerra y se aborden temas de sanciones.








