Mónica González Mujica, reconocida periodista y Premio Nacional de Periodismo 2019, ha destacado la importancia del periodismo como una herramienta fundamental en la búsqueda de la verdad y la justicia social. En una reciente entrevista con Comunicaciones Alumni UCHILE, González reflexionó sobre su trayectoria y los valores éticos que han guiado su trabajo a lo largo de los años. Desde sus inicios en la Universidad de Chile, donde se formó como periodista, ha defendido un periodismo comprometido que se enfoca en ayudar a la ciudadanía a entender las realidades complejas que los rodean. ‘El periodismo tenía que buscar verdades’, enfatizó, resaltando su papel crucial en la lucha contra la corrupción y la injusticia.
La trayectoria de Mónica González en el ámbito periodístico se caracteriza por su enfoque en la investigación rigurosa y el trabajo colectivo. A través de su experiencia en medios como Cauce, Análisis y La Nación, y más tarde como fundadora de Ciper, ha demostrado un firme compromiso por dar voz a los sin voz. En su historia, menciona con cariño a sus colegas y mentores, recordando que ‘compartimos complicidades, temores y aprendizajes’. Este sentido de comunidad y colaboración ha sido un pilar en su carrera, enfatizando que el periodismo no se trata de buscar el golpe noticioso, sino de construir un espacio de confianza donde se pueda explorar la verdad sin ego.
Lejos de las frivolidades que a veces caracteriza el periodismo actual, González se ha posicionado en contra del fenómeno del ‘golpe noticioso’, argumentando que el ego del periodista puede llevar a errores significativos. Para ella, el periodismo es como un telar: ‘tejes confianzas, tejes verdades’. La metáfora del telar también se extiende al valor de la memoria histórica y la empatía, aspectos que ayudan a construir una sociedad más justa. Esta concepción del periodismo como un ejercicio colaborativo y reflexivo abre el camino para una práctica más respetuosa y consciente de las realidades de los demás.
González también subraya la necesidad de formar a las nuevas generaciones de periodistas en un contexto de pluralidad y ética. ‘La ética no es un ramo teórico, sino un ejercicio de la mañana a la noche’, advierte, ofreciendo a los estudiantes de periodismo un consejo crucial para su formación. Es imperativo aprender a manejar la información con responsabilidad y respeto hacia las personas que comparten sus historias. ‘La gente necesita empatía para contar su historia’, sostiene, sugiriendo que el rigor y la veracidad deben ser el corazón de la práctica periodística, sin caer en exageraciones que alteren la realidad.
Finalmente, Mónica González reafirma el legado que dejó su paso por la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. ‘A mí nunca nadie me quitará esa impronta’, afirma, en relación a la búsqueda constante de lo cierto en sus investigaciones. Su discurso resuena como un llamado a la responsabilidad y la ética en el periodismo contemporáneo, instando a todos los periodistas a hacer visible lo invisible y a contribuir a una sociedad más justa a través de una labor informativa basada en la verdad. La entrevista completa es un testimonio del compromiso de González con un periodismo ético y riguroso, que busca ser una brújula en un mundo tan lleno de desinformación.








