Un escándalo de corrupción ha sido revelado en la Municipalidad de Tiltil tras un extenso proceso de auditoría que confirmó varias irregularidades administrativas. La Contraloría General de la República llevó a cabo una investigación durante seis meses, concluyendo que se falsificaron documentos y se ocultaron sentencias judiciales que comprometen gravemente el presupuesto municipal. El Informe Final N° 341/2024, emitido en agosto de 2024, expone una red de corrupción que incluye manipulación de facturas de ENEL DISTRIBUCIÓN y la omisión sistemática de deudas millonarias, evidenciando un patrón de desvío de fondos bajo la gestión del alcalde Luis Valenzuela Cruzat y varios directores de planta.
Una de las principales irregularidades detectadas fue el uso de documentos maquillados para justificar pagos relacionados con el alumbrado público. La auditoría reveló al menos 76 decretos de pago en los cuales los montos y las fechas de las facturas originales de ENEL no coincidían con los registros presentados internamente en la municipalidad. Esta manipulación permitió que, aunque los documentos aparentaran estar en regla, la deuda con las empresas eléctricas continuara acumulándose. Al menos 40 documentos de pago se encontraban impagos, algunos con atrasos que superaban los mil días, lo que ha provocado que la comunidad deba afrontar altos intereses generados por esta situación.
La crisis de corrupción en Tiltil no se limita a la falsificación de documentos, sino que también afecta procesos de remate de vehículos municipales y chatarra. Se está investigando la adjudicación de maquinaria pesada y vehículos eléctricos que se sospecha enriquecieron a autoridades locales, quienes estarían involucradas en la desaparición de estos bienes. A pesar de que la Contraloría ordenó la inauguración de sumarios y remitió casos al Ministerio Público y al Consejo de Defensa del Estado, el avance de las acciones disciplinarias se presenta como un proceso lento y poco eficaz.
Uno de los episodios más alarmantes de esta crisis de transparencia ocurrió en diciembre de 2024, cuando se solicitó formalmente la apertura de un sumario administrativo contra el Director de Control, Hans Ortiz Soto. Este funcionario habría ocultado sentencias judiciales condenatorias desde 2017, lo que limitó gravemente la capacidad del Concejo Municipal para conocer y gestionar el déficit financiero real que arrastra la comuna. La Contraloría ha declarado admisible la denuncia y ha comenzado un procedimiento disciplinario que podría llevar a responsabilidades administrativas severas. La falta de información crítica ha distorsionado la realidad contable de la municipalidad, afectando la planificación y ejecución del presupuesto.
El Sindicato de Trabajadores a Honorarios de la Municipalidad de Tiltil ha manifestado su descontento ante el «ocultamiento de obligaciones laborales» que compromete la estabilidad de la institución en medio de esta crisis. Mientras tanto, los medios de comunicación han intentado obtener declaraciones de la administración del actual alcalde Cesar Mena Retamal, quien aún no ha respondido a las solicitudes de comentarios sobre este sombrío panorama. La comunidad de Tiltil enfrenta un periodo de incertidumbre mientras se esperan respuestas y acciones concretas que aborden las irregularidades flagrantes en su administración municipal.








