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Protección de Ballenas: ¿Puede Chile Salvar a la Ballena Franca Austral?

El 19 de febrero se conmemoró el Día Internacional de las Ballenas, una fecha que este año resalta la urgencia de proteger a estos majestuosos mamíferos marinos en Chile. A pesar de las leyes existentes destinadas a salvaguardar a las ballenas, el país atraviesa un estado crítico debido a diversas actividades industriales que amenazan su supervivencia. Los informes del Centro Ecoceanos y el Centro de Conservación Cetacea (CCC) revelan que el actual modelo extractivista no solo ha fallado en reducir los riesgos de colisiones con embarcaciones, sino que también ha contribuido a problemas como la contaminación acústica y los enmallamientos en redes pesqueras, a pesar de encontrarse dentro de Áreas Marinas Protegidas.

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Particularmente alarmante es la situación de la ballena franca austral del Pacífico sudeste, cuya población se encuentra en peligro crítico de extinción, con solo 50 individuos maduros existentes. Esta especie, que fue objeto de una intensa campaña de conservación liderada por Ecoceanos y el CCC en 2008 para declarar a Chile como Santuario de Ballenas, está más amenazada que nunca. Según datos recopilados, cada individuo perdido por causas humanas representa un golpe fatal para la ya disminuida población, que se halla aislada y sin posibilidades de repoblamiento natural.

El contexto actual agrava aún más la situación, ya que la expansión de la salmonicultura se proyecta en términos alarmantes, duplicando su producción para el 2040 y operando en parques nacionales y áreas protegidas. A esta problemática se suma la preocupante actividad pesquera de kril en la Antártica, donde buques factoría chilenos han sido responsables de la muerte de ballenas jorobadas en los últimos dos años. Estos hechos resaltan la necesidad urgente de actuar antes de que la ballena franca austral se convierta en la primera especie de cetáceo en extinguirse en el Pacífico Suroriental en el siglo XXI, según advirtieron desde Ecoceanos.

A pesar de la alarmante situación, la respuesta por parte del gobierno ha sido escasa. En noviembre de 2023, más de setenta organizaciones internacionales entregaron una carta al presidente Gabriel Boric solicitando acciones concretas, pero hasta la fecha, no ha habido una respuesta satisfactoria. Frente a este vacío, el CCC y Ecoceanos han lanzado un llamado a la ciudadanía para respaldar siete medidas de conservación imprescindibles, que incluyen la moratoria a la expansión de la salmonicultura industrial y la regulación del tráfico marítimo en zonas de avistamiento, entre otras.

Las organizaciones subrayan que la historia de la conservación marina en Chile ha sido forjada por la movilización ciudadana. Hoy, el reto consiste en aumentar la presión para que estas propuestas se materialicen en medidas efectivas. La protección de las ballenas no es solo un tema ambiental, es un asunto que afecta la salud de nuestros océanos y, en última instancia, el bienestar de la humanidad. La responsabilidad recae sobre todos: el momento de actuar es ahora, y el futuro de las ballenas y del ecosistema oceánico está en nuestras manos.

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