La situación de seguridad en las universidades chilenas ha tomado un giro alarmante, llevando a varias instituciones a suspender sus actividades presenciales. A raíz de un correo que contenía amenazas de un ataque armado, la Universidad de Santiago (Usach) anunció el cierre temporal de su campus, citando la necesidad de proteger la integridad de su comunidad educativa. Este correo, con el inquietante título «Haré una masacre», mencionaba que un individuo entraría armado al recinto, lo que generó preocupación entre estudiantes y docentes.
Siguiendo el ejemplo de la Usach, las universidades Diego Portales (UDP) y Alberto Hurtado (UAH) también decidieron cancelar sus clases presenciales programadas para el viernes 21 de agosto. Ambas instituciones, tras recibir comunicaciones similares con amenazas de violencia, optaron por reprogramar las evaluaciones presenciales y trasladar las actividades académicas al formato remoto. Esta decisión ha sido considerada como una medida preventiva vital para garantizar la seguridad de estudiantes y personal.
La UDP, en un comunicado oficial, informó que todas las clases se llevarán a cabo a través de las plataformas de enseñanza en línea, como Zoom y Canvas, y que las actividades administrativas también se realizarán de manera remota. Además, aclararon que las actividades prácticas que involucran terceras personas seguirán directrices específicas de cada unidad académica, lo que permitirá mantener algunas de las experiencias formativas de los estudiantes.
Por su parte, la UAH confirmó que las clases de pregrado se realizarán utilizando la plataforma Teams y enfatizó la importancia de acceder a información únicamente a través de los canales oficiales de comunicación de la universidad. Esto refleja un intento de mantener la claridad y evitar la propagación de rumores que puedan causar más alarma entre la comunidad universitaria.
La creciente preocupación por la seguridad en el entorno educativo y las medidas tomadas por estas universidades son un reflejo preocupante de la violencia que afecta a la sociedad en general. Las autoridades educativas han decidido actuar de manera rápida y decidida para resguardar el bienestar de sus estudiantes, y se mantienen vigilantes ante cualquier nuevo desarrollo en esta grave situación.








