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Teatro La Compota: El día en que el internet se acabó

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En un contexto donde la omnipresencia de las pantallas se ha vuelto la norma, la compañía Teatro La Compota surge como una antorcha que ilumina el camino hacia un retorno a lo esencial. Este mes de abril, presentan una obra de narración oral titulada “El día en que el internet se acabó”, que recorrerá diversos escenarios de las regiones del Biobío y Ñuble. A través de la historia de Catalina, una niña inmersa en un mundo hiperconectado, el montaje explora la magia de la imaginación en contraposición a la realidad digital. Bajo la dirección de Francisca Díaz, quien sostiene que las nuevas generaciones no pueden concebir un mundo sin conexión constante, la propuesta busca incentivar en niños y niñas el desarrollo de la sensibilidad artística y la escucha activa, habilidades cruciales para fomentar la empatía y la creación de relatos propios.

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La experiencia teatral se amplifica gracias a la música en vivo que, a cargo de Javiera Hinrichs, acompaña y complementa la narración. La música no solo actúa como un soporte auditivo, sino que introduce momentos lúdicos que capturan la atención de los más pequeños, haciendo de cada función una vivencia integral y participativa. Asimismo, el diseño visual juega un papel crucial en esta propuesta. Joaquín Jarpa, encargado de la escenografía, ha creado un butai de dimensiones superiores a las convencionales, asegurando que las ilustraciones sean perfectamente visibles para un público numeroso, lo que permite que el lenguaje visual se convierta en un protagonista tan relevante como la narración misma.

Con el objetivo de revitalizar las bibliotecas públicas como espacios creativos, la gira de «El día en que el internet se acabó» se inscribe dentro de las múltiples actividades del Mes del Libro. Gisel Sparza, productora del espectáculo, destaca que la intención es transformar la experiencia de la lectura en un acto colectivo, alejándolo de la carga de la obligación y acercándolo al disfrute compartido. Este enfoque busca no solo atraer a familias a las bibliotecas, sino también fomentar un ambiente en el que el amor por la lectura pueda florecer de manera natural y orgánica, estimulando así el hábito lector desde la infancia.

Las funciones de esta obra comenzarán el 11 de abril a las 12:00 horas en la Corporación Cultural de San Pedro de la Paz y a las 16:30 en la Librería Marta Brunet, continuando el 17 de abril en el Teatro Municipal de Arauco y el 18 en el Teatro Municipal de Coelemu, concluyendo el 26 en la Biblioteca Municipal de Concepción. Todas las presentaciones son de entrada liberada, lo que permite que un amplio público pueda disfrutar de esta experiencia única, financiada por el Fondo de Creación y/o Producción de Montajes Escénicos, convocatoria 2026 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

A medida que se inician estas presentaciones, se espera que tanto los niños como sus familias se vean inmersos en un mundo de posibilidades imaginativas, alejados por un momento de la inmediatez de la tecnología. La obra no solo se propone entretener, sino también educar y provocar una reflexión sobre el impacto de la digitalización en nuestras vidas. Al promover un espacio donde la creación y la narrativa ocupan un lugar central, Teatro La Compota se posiciona como un referente en el rescate de las tradiciones narrativas y culturales que son fundamentales para el desarrollo integral de las nuevas generaciones.

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