El caso del triple homicidio en La Reina ha tomado un giro dramático tras la llamada del principal imputado, Jorge Ugalde Parraguez, al número 133 de Carabineros el 18 de octubre. En esa comunicación, Ugalde reportó haber encontrado a tres personas muertas en su vivienda, incluyendo al fotógrafo Eduardo Cruz-Coke y a sus hijos gemelos. La rápida reacción del personal de Carabineros permitió que las autoridades comenzaran la investigación sobre lo que inicialmente se consideraba un presunto parricidio, aunque pronto se reconfiguró en un triple homicidio tras las evidencias encontradas.
Durante la llamada a Carabineros, Ugalde describió la escena del crimen detallando la ubicación de los cuerpos, uno de los cuales se encontraba en la terraza y los otros dos en una habitación. Esta declaración fue crucial para orientar las investigaciones, luego de que el funcionario le preguntara sobre las condiciones en las que se encontraban las víctimas. Ugalde hizo referencia a heridas en el cuello de una de las víctimas y a la presencia de sangre, lo que aumentó las preocupaciones sobre la naturaleza del crimen.
Las diligencias posteriores llevaron a la Fiscalia Oriente a formalizar los cargos contra Ugalde por el triple homicidio, presentando pruebas contundentes que apuntan en su contra. Entre las evidencias se encontraba una máscara de gorila con pelo sintético hallada en su habitación, que contenía sangre identificada como perteneciente a la víctima adulta. Este descubrimiento ha sido interpretado como un indicio clave de su implicación en el crimen, considerándose un elemento de peso que refuerza los cargos en su contra.
La fiscal jefa de Género, Carolina Remy-Maillet, detalló que la máscara fue trasladada por Ugalde a su domicilio, lo que plantea serias dudas sobre sus actividades en la jornada del crimen. A la fecha, el imputado no ha proporcionado una explicación convincente sobre cómo llegó ese objeto a su poder, lo que ha incrementado las sospechas en su contra. La Fiscalía ha resaltado esto como prueba de una posible planificación del acto delictivo.
El ambiente en La Reina se ha vuelto tenso, tras conocerse los detalles de este escalofriante caso. Los residentes del sector están conmocionados y preocupados por la violencia que ha tocado sus puertas. Con Ugalde en prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación, la comunidad espera justicia para las víctimas y sus familias, anhelando respuestas sobre las circunstancias que llevaron a este trágico desenlace.








