El barrio de Yungay se convierte en el escenario perfecto para la exposición individual de José Esteban Valdés, titulada «Invisibles que persisten», que se inauguró recientemente en la Galería Hifas. Este espacio, que ha crecido en paralelo con la vida del artista, se transforma en un refugio artístico, donde un tronco que evoca la forma de una cueva se erige como la obra central. Este tronco, que alberga figuras cerámicas emergentes, simboliza no solo la conexión entre la naturaleza y el arte, sino también la resistencia de lo que llama la atención del espectador, aludiendo a la «lupia», una malformación natural que resalta la belleza de lo que es irregular y persiste en los márgenes de la sociedad.
A través de la curaduría de Macarena Bravo Cox, «Invisibles que persisten» invita a los visitantes a reflexionar sobre los procesos inacabados que existen en la vida y el arte. En lugar de buscar la perfección, la propuesta se adentra en lo latente, lo que vive en la sombra y lo que, a menudo, es ignorado por la lógica convencional. Satelizando estos conceptos, Valdés pone de manifiesto el valor de la imperfección y el crecimiento que surge de las heridas, evocando una introspección que invita a visualizar lo invisible que persiste entre nosotros.
El diálogo entre el arte y la naturaleza se manifiesta en la obra de Valdés, quien utiliza la cerámica y la pintura como medios para explorar nuevas formas de conocimiento que se relacionan estrechamente con las emociones y los lazos afectivos. Su trabajo se posiciona como una resistencia frente al materialismo contemporáneo, proponiendo un retorno a lo esencial y lo orgánico. En este contexto, el arte se convierte en una herramienta de conexión con el entorno natural, donde lo abstracto y lo tangible encuentran un punto de fusión que desafía las percepciones habituales.
Con la colaboración del Programa de Apoyo para Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC) y la Fundación Mecenas, la exposición no solo es un despliegue de la creatividad de Valdés, sino también un testimonio del compromiso del barrio Yungay con la cultura. El artista destaca la importancia emocional de presentar su obra en este espacio, que considera parte de un ecosistema en el que ha visto florecer tanto a la galería como a la comunidad que la rodea. La accesibilidad de la Galería Hifas, abierta las 24 horas y con entrada gratuita, permite que un público diverso se sumerja en la experiencia artística sin restricciones.
Finalmente, un conversatorio programado para el 28 de mayo en Casa Mecenas complementará la experiencia de la exposición, profundizando sobre la relación no jerárquica entre el ser humano y su entorno. Este evento se erige como un espacio de reflexión y diálogo, donde se explorarán las interacciones que surgen de la propuesta artística de Valdés y su visión acerca de lo que significa realmente coexistir con lo invisible. De esta forma, «Invisibles que persisten» se plantea no solo como una exposición, sino como un acto de reivindicación cultural y comunitaria que sigue en pie, resonando en cada rincón de Yungay.








