Confianza en la Asamblea Constituyente
Nacionales

Audiencias en la Convención: La polémica exclusión de organizaciones relevantes para el país

Luego de recibir más de 1.700 solicitudes para participar en audiencias, la convención decidió admitir la visita de 300 personas y organizaciones, dejando afuera a actores importantes como el Consejo Minero, la Universidad de Chile y Greenpeace. 

Una de las partes más importantes del proceso constituyente, además del diálogo mismo y la discusión entre sus representantes, es la etapa en donde escucharán la opinión de diferentes actores relevantes de la sociedad civil. 

Siguiendo esta línea, la Comisión del Medioambiente y Modelo Económico de la Convención Constitucional, abrió un proceso de audiencias en donde más 1.700 personas y organizaciones se inscribieron para participar, aunque solo 300 serían seleccionadas posteriormente mediante un sorteo. 

Sin embargo, un hecho que causó polémica a raíz de esto fue la exclusión de diferentes instituciones relevantes para el país, tales como el Consejo Minero, la Confederación De La Producción Y Del Comercio (CPC), las empresas del rubro eléctrico, la Universidad de Chile, Greenpeace, la FAO y la Multigremial Nacional de Emprendedores.

El criterio para designar a los participantes

Si bien es cierto la lógica que ocupó la Convención para definir quiénes podían participar va en sintonía con los principios que desde su inicio han defendido (inclusión de pueblos originarios, minorías y pluralidad territorial), no deja de sorprender la marginación de estos organismos.

A pesar de que desde sectores cercanos a la Convención han defendido que la metodología de sorteo impide caer en subjetividades, las reacciones no se han hecho esperar. Una de ellas vino desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), desde donde manifestaron preocupación por este tipo de decisiones. En su caso particular, sí aceptaron audiencia con nueve de sus miembros, pero ellos habían inscrito a 187 participantes.  

De igual forma, según se ha señalado, para apelar a la decisión del organismo constitucional es posible recurrir a la Ley de Lobby, o bien, el otro camino es intentar hacer llegar las propuestas a través de los mismos convencionales.

Quedaron fuera los responsables del 80% de los empleos formales

Dentro de las interpretaciones que se han hecho sentir por parte de las instituciones excluidas, una de las más repetidas es que no logran entender cómo, a raíz de un criterio político que está bien emplazado en el papel, se cometan este tipo de acciones que por incluir, terminan excluyendo. 

Y no es que hayan dejado fuera a cualquier persona u organización, sino que esta vez, la Convención ha permitido que los representantes de sectores responsables del 80% de los empleos formales en Chile no puedan expresar su opinión, optando en cambio, por cultivar una política más particularista y testimonial. 

A raíz de esta misma lógica es que expertos en diferentes materias relevantes como economía, política tributaria y medio ambiente, no han podido participar de este proceso que debiera contar con la participación de la mayor cantidad de chilenos. 

Obviamente, es bien sabido que los constituyentes no están obligados a aceptar cualquier propuesta del empresariado, pero sí deberían estar atentos a todo tipo de opinión que venga desde la sociedad, ya que es algo que le otorga mayor pluralidad al proceso

Una Convención que cada vez congrega menos apoyo

Este tipo de situaciones han permitido que este órgano público comience lentamente a  disminuir su popularidad, lo que claramente se ha podido ver en las encuestas. 

Por ejemplo, el sondeo que publicó Agenda Criteria en noviembre arrojó que el 51% de los consultados dijo desaprobar el trabajo de la Convención, mientras que un 29% lo aprobó. Caso similar fue el de la encuesta Pulso Ciudadano, que confirmó que el 46,9% desconfía de esta institución, que un 21,7% confía a medias y un 31,4% aprueba su trabajo. 

La encuesta que fue más pareja fue la que lanzó Cadem recientemente y que sostuvo que un 50% cree en el trabajo de la Convención, mientras que un 48% no confía en esta instancia. 

Sin embargo, una de las señales más claras de que este órgano está perdiendo legitimidad son los resultados de las últimas elecciones, en donde se notó mucho la polarización del pueblo chileno, el cual le otorgó votos tanto a representantes de izquierda como de derecha. 

Eso sí, en la composición del Congreso Nacional es donde más se pudo ver esta división, sitio en donde los sectores de derecha, los que más estuvieron en contra de llevar a cabo un proceso constituyente, fueron un poco más beneficiados que sus opositores.