Una serie de irregularidades han sido detectadas por la Contraloría en la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) que han puesto en entredicho el uso adecuado de los recursos destinados al funcionamiento de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE). Según el Informe Final N° 450 de 2024, se identificó la entrega de 9.489 pases escolares a beneficiarios que no cumplían con el requisito de ser alumnos regulares, lo que implicó un gasto considerable de $31.105.685. Este hallazgo ha llevado a la Contraloría a formular un reparo sobre el dinero que fue invertido sin la justificación correspondiente.
La situación se complica aún más al observar que hasta enero de 2024, un total de 78.558 pases escolares no habían sido distribuidos a las unidades educativas, lo que resalta una ineficiencia en la gestión de la Junaeb. El tiempo de fabricación de las tarjetas ha sido otro punto crítico, ya que se reportó que este proceso tomó entre 7 y 27 días hábiles, mientras que el tiempo total hasta que una TNE está disponible variaba entre 31 y 365 días corridos. Estos plazos exceden lo establecido en el contrato entre Correos de Chile y la Junaeb y han generado preocupaciones sobre la eficacia del servicio.
Adicionalmente, se realizó una revisión de 637 pases escolares emitidos entre los años 2015 y 2023, donde se constató que 105 de ellos se encontraban activos aunque no habían cumplido con la revalidación anual requerida. Este hecho podría evidenciar una falta de control y seguimiento en el sistema de validación de las TNE, generando así oportunidades para potenciales fraudes o mal uso de los beneficios asignados a los estudiantes. Además, las tarjetas que se otorgaron entre los años 2019 y 2022 mostraron irregularidades, ya que estaban activas antes de ser entregadas a los beneficiarios.
Respecto a las validaciones efectuadas en las Oficinas TNE de cuatro comunas de la Región Metropolitana, se encontraron diferencias en los inventarios que preocupan a las autoridades. En total, se reportaron discrepancias en 3.853 TNE y 118 sellos, lo que sugiere una falta de control sobre los recursos y herramientas destinadas a la gestión de estas tarjetas. Estas irregularidades podrían desencadenar consecuencias serias para los responsables, dado que la situación es grave y afecta a miles de estudiantes que dependen de estos beneficios.
Como resultado de estas irregularidades, la Contraloría General de la República ha decidido iniciar un proceso disciplinario para investigar y determinar las eventuales responsabilidades administrativas. Este proceso no solo busca sancionar a quienes hayan incurrido en faltas, sino también generar un cambio positivo en el manejo de los recursos públicos relacionados con la educación. La transparencia y eficacia en la administración de la Junaeb son esenciales para garantizar que los beneficios lleguen efectivamente a quienes más los necesitan, en este caso, a los estudiantes del país.








