Una reciente controversia en torno a la excandidata presidencial, Jeannette Jara, ha sido desatada por una campaña de desinformación que se viralizó en redes sociales. La exministra del Trabajo fue anunciada como la nueva profesora del Departamento de Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), lo que fue celebrado por el Centro de Estudiantes de la misma institución. Esta noticia fue confirmada en un comunicado en Instagram, donde se destacó que Jara se incorpora a su alma mater, donde ella misma había cursado sus estudios y ejercido como presidenta de la Federación de Estudiantes. La alegría de su regreso fue evidente en la publicación del CEAP, que destacó el impacto positivo que tendría en la comunidad académica.
Sin embargo, poco después de este anuncio, comenzaron a circular rumores infundados a través de la red social X (anteriormente Twitter) sobre el sueldo que recibiría Jara por sus labores docente. Varios usuarios comenzaron a afirmar sin ninguna evidencia que la exministra ganaría 13 millones de pesos mensuales, un montante que claramente parecía desproporcionado. El análisis realizado por el equipo de @BotCheckerCL reveló que la fuente originaria de esta información falsa era una cuenta vinculada a la derecha política, lo que generó alarmas sobre la manipulación de la información en el contexto de la controversia política actual.
El equipo de @BotCheckerCL también identificó que la cuenta que propició la difusión de esta falacia contaba entre sus seguidores con figuras prominentes de la política chilena, incluidos diputados de la derecha y ultraderecha como Francisco Orrego y Paz Charpentier. Estos hallazgos evidencian no solo la forma en que se pueden movilizar campañas de desinformación, sino también la interconexión entre cuentas que buscan desmitificar a ciertos líderes políticos en el acceso a información tergiversada. Dicho fenómeno genera preocupaciones en torno a la responsabilidad de los actores políticos en la propagación de mentiras en redes sociales.
Ante la creciente ola de rumores, la Universidad de Santiago de Chile emitió un comunicado desmintiendo la cifra respecto al sueldo de Jeannette Jara. Desde la Usach confirmaron que la exministra percibiría un salario muy por debajo de la cifra difundida, cerca de 280 mil pesos mensuales, correspondiente a una sola asignatura. La institución aclaró que este monto está determinado por la escala de remuneraciones vigente y que el ingreso de Jara a la facultad está siendo evaluado de acuerdo con los procedimientos regulares y aprobaciones institucionales correspondientes.
Por su parte, Jeannette Jara también salió a desmentir la información falsa y sostuvo que su papel en la Universidad se centraría en la asignatura de Introducción al Derecho. Este desenlace no solo reafirma la necesidad de un enfoque crítico hacia la información que circula en redes sociales, sino que también subraya la importancia de las instituciones educativas para actuar con transparencia en momentos de incertidumbre y desinformación. La proliferación de estas mentiras resalta la relevancia de contar con canales de verificación que permitan a la ciudadanía discernir la verdad en medio de la confusión.








