La senadora Fabiola Campillai ha expresado su firme oposición al proyecto de ley que busca otorgar beneficios carcelarios a adultos mayores, que incluye a quienes cumplen condenas por crímenes de lesa humanidad. Durante una reciente reunión de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, la senadora subrayó la importancia de mejorar las condiciones en las cárceles, pero advirtió que esta mejora no debe utilizarse como una excusa para reducir las penas de criminales que han cometido violaciones graves de los derechos humanos. «Es esencial que no sacrifiquemos la justicia que merecen las víctimas y sus familias en el proceso de reformar nuestro sistema penitenciario», afirmó Campillai, enfatizando su compromiso con la justicia y la reparación del daño causado a quienes sufrieron durante la dictadura en Chile.
El proyecto de ley en cuestión plantea beneficios para los internos mayores de 70 años, pero la senadora Campillai ha señalado que esto podría tener consecuencias drásticas si se aplica a condenados por crímenes calificados como imprescriptibles. La preocupación radica en la posibilidad de que se les suspenda la pena a quienes han sido sentenciados por actos que comprometieron los derechos fundamentales de miles de chilenos. Al respecto, Campillai reiteró que estos individuos han disfrutado de privilegios en el sistema penitenciario, mientras que otros prisioneros sufren en condiciones deplorables, lo que refleja una profunda desigualdad que debe ser corregida sin pretextos.
Al referirse a la necesidad de abordar la situación de las cárceles chilenas, Campillai reconoció que muchos establecimientos penitenciarios enfrentan problemas complejos como el hacinamiento y la falta de recursos adecuados para la rehabilitación de los internos. Sin embargo, enfatizó que la solución a estos problemas no debe verse como un medio para aliviar las responsabilidades de aquellos que han perpetrado crímenes atroces. «La rehabilitación y la reinserción social son fundamentales, pero nunca a expensas de la justicia para las víctimas. Debemos mantener una clara distinción entre los derechos de los condenados por crímenes comunes y aquellos que han cometido violaciones a los derechos humanos», explicó.
La senadora también destacó cómo la falta de arrepentimiento y la resistencia a la colaboración de algunos de estos condenados intensifican el dolor de las víctimas, sugiriendo que otorgar beneficios a criminales de lesa humanidad ignora la realidad del sufrimiento que todavía persiste en la sociedad chilena. Esta postura ha resonado entre diversos sectores de la sociedad que consideran que cualquier beneficio carcelario debe estar estrictamente condicionado a circunstancias que respeten la memoria y el dolor de las víctimas.
Finalmente, Campillai cerró su intervención haciendo hincapié en que la verdadera prioridad debe ser mejorar las condiciones de la población penal que no ha estado involucrada en violaciones graves a los derechos humanos. «Nuestro objetivo debe ser garantizar una reinserción justificada y equitativa para todos los internos comunes, sin confundirse con la necesidad de beneficiar a quienes han hecho tanto daño», concluyó, reafirmando su compromiso con la justicia y el respeto a los derechos humanos como pilares innegables en la construcción de una sociedad más equitativa.



