En un emotivo llamado a la justicia, Selene Silva ha tomado la valiente decisión de speaker su dolor y su lucha por el bienestar de su hijo, Marcelo Huincahue Silva, quien ha sufrido las devastadoras consecuencias de una aparente negligencia médica durante su tiempo en el Ejército. A través de una serie de videos divulgados en redes sociales, Selene ha relatado de manera desgarradora cómo una institución que debía cuidar de su hijo lo ha dejado desprotegido, al borde de perder la vida. La angustia se hace palpable en cada palabra que comparte, enfatizando el sufrimiento y la desolación que ha acompañado a su familia en este calvario.
Según se relata, Marcelo ha sido sometido a un extenso tratamiento médico que ha implicado cinco operaciones y ciclos constantes de diálisis. La historia se complica aún más al señalar que, a pesar de haber recibido atención médica, ahora que la situación se ha intensificado y requiere un trasplante de riñón urgente, el Ejército intenta evitar su responsabilidad en este cuidado crítico. Selene se ha posicionado como donante, pero sus ruegos parecen caer en oídos sordos dentro de una institución que ha dado la espalda a su hijo.
La perspectiva de Selene es clara: una pensión otorgada a su hijo, que ha sido declarado «inutilidad de primera clase», no es suficiente para cubrir las complejas necesidades de salud que enfrenta. Expresa, con profunda indignación, la falta de humanidad que ha permeado en la atención que Marcelo ha recibido y cuestiona cómo subsistir en un sistema que recompensa con dinero y no con atención médica digna. Su relato resuena no solo como una queja personal, sino como un grito de alarma por la situación de muchas otras familias que, como ella, se han visto desamparadas por el sistema de salud pública.
A medida que Selene continúa su cruzada por justicia, llama a los ciudadanos a unirse en su lucha. Afirma que el caso de su hijo no es un incidente aislado, sino parte de un patrón de abandono que se repite en el país, donde innumerables jóvenes que sirven y sacrifican su tiempo por la patria sufren las consecuencias de una falta de atención adecuada. La organización y la solidaridad son cruciales, y su objetivo es claro: exigir que el Ejército asuma su responsabilidad y brinde un trato digno a Marcelo y a todos los que han enfrentado situaciones similares.
Con el poder de las redes sociales, Selene ha desafiado la indiferencia de los medios y las autoridades, lanzando una petición ferviente para que su historia llegue a un público más amplio. Cada video que comparte es un intento de crear conciencia sobre la negligencia médica y la falta de respuesta por parte del Ejército. Su mensaje es de perseverancia y valentía; busca asegurar que otros jóvenes no sufran lo que su hijo ha padecido. «Necesito ser escuchada», dice, y la urgencia de su mensaje resuena: es un pedido en busca de justicia, dignidad y, sobre todo, la vida de su hijo.



