El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Villarrica ha fallado en contra de la defensa de Mauricio Briceño, un empresario acusado de matar al comunero mapuche Eloy Alarcón Manquepan. El veredicto, que se conoció el jueves 7 de agosto, concluye un largo proceso judicial que ha captado la atención nacional, tras la muerte de Alarcón el 4 de junio de 2022. Durante más de tres años, el caso ha sido objeto de debates intensos en los medios de comunicación y ha generado un significativo interés público, especialmente en el contexto de las complejas relaciones entre comunidades mapuche y empresas en Chile.
La condena a Briceño se basa en pruebas contundentes presentadas por la parte querellante, que incluyeron testimonios, peritajes y registros audiovisuales que demostraron que el empresario actuó con premeditación y violencia al disparar contra Alarcón. El tribunal determinó que Briceño usó un revólver calibre .38 y le disparó a la víctima en la zona torácica, rechazando unánimemente la alegación de legítima defensa que había presentado su abogado, argumentando que no se pudo comprobar que Alarcón representara una amenaza real. Este fallo resalta la importancia de la evidencia en la administración de justicia, así como el manejo del uso de armas en situaciones conflictivas.
Los detalles del incidente son preocupantes: Briceño se dirigió a su propiedad en un vehículo, acompañado de trabajadores, tras recibir notificaciones de que Alarcón y otros se encontraban en la zona. Durante el trayecto, recibió un arma de fuego de uno de sus empleados y, al confrontar a Alarcón, quien portaba un hacha, se desató una breve discusión que culminó en disparos fatales. Esta secuencia de eventos ha llevado al tribunal a concluir que la respuesta de Briceño fue desproporcionada e injustificable, marcando un punto de inflexión en la valoración de los conflictos territoriales en Wallmapu.
Karina Riquelme, la abogada de la parte querellante, expresó que el fallo representa un alivio para la familia de Eloy Alarcón y reafirma la no legitimidad del uso de la violencia como solución a los conflictos. Riquelme subrayó que el veredicto da claridad sobre lo sucedido el día del crimen, indicando que Alarcón no intentó agredir a Briceño, y enfatizó que este tipo de actos deben ser condenados para garantizar la seguridad de todas las comunidades. Su declaración resuena en un contexto donde la violencia ha estado presente en las disputas de tierras en Chile.
El tribunal anunció que la determinación de la pena se dará a conocer el próximo 19 de agosto, lo cual servirá para cerrar un capítulo en este caso que ha sido emblemático en el país. Sin embargo, el impacto de este fallo ya es evidente, estableciendo un precedente significativo en Wallmapu y más allá. Este juicio ha abierto un espacio para una mayor discusión sobre los derechos de las comunidades indígenas, la justicia y el orden público, enfatizando que ningún tipo de violencia debe ser tolerado en la resolución de diferencias.



