Carolina Zagal, bióloga marina y presidenta de la Fundación Oceanósfera, ha enfatizado de manera contundente los estragos ambientales que la salmonicultura está causando en los ecosistemas marinos de la Patagonia chilena. En una entrevista reciente con el Diario El Divisadero, Zagal expresó su preocupación por la instalación de industrias salmoneras en áreas protegidas, subrayando que estas zonas son esenciales para la conservación y deben ser resguardadas de actividades que amenazan su integridad. La experta reconoce que la salmonicultura no solo contamina las aguas, sino que también destruye hábitats y reduce significativamente la biodiversidad, lo que podría tener efectos devastadores para los frágiles ecosistemas locales.
La Fundación Oceanósfera, establecida en 2019 por un grupo de biólogas marinas, tiene como misión principal la educación ambiental y la concientización sobre la importancia de la conservación marina. Zagal detalló que la organización ha desarrollado materiales didácticos accesibles, incluyendo guías de campo, y ha llevado a cabo numerosos talleres y actividades prácticas para involucrar a las comunidades costeras. La bióloga hizo hincapié en que, para promover un futuro sostenible, es vital cultivar el conocimiento y el respeto por la diversidad marina desde una edad temprana, asegurando que tanto niños como docentes estén alineados en la urgencia de proteger el entorno marino.
En sus talleres, Zagal ha observado un impresionante cambio en el conocimiento de los participantes sobre la fauna marina. Reveló que en sus actividades, el 99% de los niños no sabían que en Chile existen tortugas marinas, pero tras participar, el 100% fue capaz de identificar las especies y sus amenazas. Esta transformación no solo demuestra la efectividad de la educación ambiental, sino que también aborda la «ansiedad medioambiental» que puede sentir la juventud actual. Al introducir elementos innovadores como réplicas de delfines, Oceanósfera busca crear lazos emocionales que fomenten el amor y la protección de la naturaleza en los más jóvenes.
Zagal no se detuvo en la educación, sino que también se posicionó firmemente en el ámbito de la acción política. Parte de la Alianza por la Defensa de las Áreas Protegidas, ella y su organización han sido vocales en la denuncia del daño causado por la industria salmonera en los ecosistemas marinos. De su experiencia en los canales del sur, Zagal compartió preocupantes testimonios sobre la contaminación y la basura que afecta a los fondos marinos bajo las instalaciones de salmoneras. Para Zagal, es imperativo que la gestión de áreas protegidas incorpore la participación activa y el conocimiento de las comunidades locales, ya que son ellos quienes conocen y viven diariamente los desafíos del entorno.
Finalmente, Carolina Zagal subrayó la importancia de las organizaciones de la sociedad civil en la lucha por la conservación marina. A través de Oceanósfera, se generan conocimientos críticos que visibilizan las amenazas al patrimonio natural y cultural de Chile. Con un llamado claro a la acción colectiva e informada, Zagal se posiciona como una voz clave en la defensa de los ecosistemas de la Patagonia, enfatizando que la educación es un pilar para generar soluciones efectivas en la protección de la biodiversidad. Su compromiso con la conservación subraya la urgencia de actuar y colaborar efectivamente para preservar los frágiles ecosistemas marinos para las futuras generaciones.



