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Plan Nacional de Búsqueda: ¿Venganza o Deber Ético?

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La controversia desatada por las declaraciones de la candidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, ha puesto nuevamente en el centro del debate la justicia y la memoria histórica en Chile. Durante una entrevista en la radio Cooperativa, Matthei afirmó que el Plan Nacional de Búsqueda de Detenidos Desaparecidos, iniciativa promovida por el Gobierno actual, sería visto por algunos como «venganza». Este comentario no solo causó revuelo entre las víctimas y sus familias, sino que también fue percibido como un intento de desacreditar un programa que busca esclarecer uno de los capítulos más dolorosos de la historia reciente del país.

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Las declaraciones coinciden de manera preocupante con la conmemoración del Día Nacional del Ejecutado Político, que recuerda a las víctimas de violaciones a los derechos humanos. En este contexto, la senadora Fabiola Campillai no tardó en responder, enfatizando que catalogar el esfuerzo por encontrar a los desaparecidos y asesinados como venganza es una falta de humanidad y una ignorancia inaceptable. Campillai, quien ha sufrido en carne propia la violencia del Estado, subrayó que el Plan de Búsqueda es una obligación ética del Estado chileno que debe ser respetada y promovida.

La senadora Campillai no se detuvo ahí; también cuestionó la competencia moral de Matthei para hacer tales afirmaciones, recordándole su vínculo histórico con el régimen militar. En su intervención, Campillai destacó que muchas personas que buscan a sus seres queridos desaparecidos han sido víctimas de la misma violencia que Matthei parece minimizar. «Sus palabras son una falta de respeto a miles de personas que solo anhelan respuestas sobre el paradero de sus familiares», argumentó, haciendo hincapié en el compromiso que el Estado tiene con la verdad y la justicia.

Además, la senadora hizo un llamado a la conciencia colectiva de la sociedad chilena, recordando que los derechos humanos son innegociables y deben estar en el centro del discurso político. La forma en que se gestionan las memorias del pasado determina en gran medida el camino hacia una paz duradera y la posibilidad de reconciliación. Así, las palabras de Matthei fueron vistas como un reflejo de la división política en torno a cómo abordar el legado de la dictadura y las heridas que aún quedan abiertas en la sociedad chilena.

En consecuencia, las afirmaciones de Matthei han abierto un flanco de discusión sobre la necesidad de un enfoque sensible y justo hacia el pasado reciente de Chile. Mientras algunas voces en la política buscan trivializar el dolor de las víctimas, otros, como la senadora Campillai, luchan por mantener viva la memoria y la búsqueda de justicia. Este episodio pone de relieve no solo las tensiones entre distintas visiones políticas en el país, sino también la urgencia de construir un Estado que no solo mire al futuro, sino que también se comprometa con la verdad y la reparación del pasado.

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