El Hospital del Salvador ha activado una auditoría clínica interna tras las denuncias de atención preferencial a la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera. La crisis se intensificó después de que se conociera el fallecimiento de un paciente cuyo procedimiento quirúrgico fue pospuesto para atender a la madre de la autoridad. Este hecho ha generado un fuerte impacto en el sector salud y ha puesto en tela de juicio la equidad en la atención médica en el país. Las autoridades del hospital han optado por revisar a fondo sus protocolos y decisiones clínicas para esclarecer la situación.
El viernes 2 de enero, la dirección del hospital emitió un comunicado para despejar responsabilidades sobre la muerte del paciente, quien se encontraba en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) días antes de su deceso. Desde el recinto, se apoyó en informes clínicos que revelan que el hombre recibió un tratamiento integral y las cirugías necesarias. A pesar de los esfuerzos médicos, su evolución fue negativa, y las autoridades reiteraron que el fallecimiento no estaba relacionado con la cirugía de cadera que se realizó el 23 de diciembre.
Respecto a la supuesta postergación de la operación del paciente, el hospital destacó que su procedimiento estaba programado y no era considerado urgente. Las autoridades aseguraron que los cambios en la programación de quirófano son comunes debido a complicaciones con otros usuarios. En este contexto, el director del Hospital del Salvador sostuvo que la intervención se efectuó en los tiempos establecidos y se rechazó cualquier implicación que vincule la espera con la muerte del paciente.
La situación ha generado una intensa presión política. Dentro del Partido Republicano, el diputado Luis Fernando Sánchez exigió la renuncia inmediata de la ministra Aguilera, calificando el caso como «sumamente grave». Por otro lado, desde la UDI, el diputado Jorge Alessandri cuestionó la falta de utilización del sector privado en casos como este, mientras que el diputado Andrés Celis (RN) manifestó su intención de llevar el asunto ante la Fiscalía por posibles irregularidades. Estas reacciones han logrado que el caso adquiera un carácter político, elevando la tensión en el ámbito gubernamental.
Finalmente, el hospital confirmó su compromiso con la transparencia del proceso, indicando que ya están en contacto con la Contraloría General de la República para entregar toda la información solicitada sobre el caso. Desde la dirección del Hospital del Salvador se reafirmó que las decisiones clínicas se basaron en criterios técnicos y médicos, y se aseguró que se respetará la confidencialidad de los pacientes implicados. La auditoría interna se erige, así, como una medida clave para restaurar la confianza en el sistema de salud.








