La exalcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, realizó una enérgica defensa de su posición durante una llamada telefónica al matinal «Mucho Gusto», en la que acusó a los conductores y panelistas del programa de trivializar un caso judicial que actualmente enfrenta. Barriga, quien se encuentra bajo investigación por fraude al Fisco, falsificación de documentos y malversación de fondos, expresó su descontento por la falta de objetividad en la cobertura de su situación legal. En su intervención, hizo un llamado a la empatía, deseando que nadie tuviera que atravesar una experiencia similar, señalando que el escrutinio público al que ha sido sometida es abrumador y doloroso.
La llamada se produjo en un contexto delicado, justo después de que el actual alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, formalizara la adhesión del municipio a la causa judicial que la Fiscalía sostiene en contra de la exalcaldesa. Con una pena solicitada de hasta 23 años de cárcel por parte del alcalde, el caso ha tomado un giro significativo, cargado de acusaciones serias que ponen en duda la gestión de Barriga entre 2016 y 2021. Mientras tanto, Cathy Barriga se defendió argumentando que ha sido víctima de una cobertura parcial y sesgada, sin oportunidades adecuadas para presentar su punto de vista ante el público.
Además de las acusaciones de abuso de recursos públicos para fines personales, el Consejo de Defensa del Estado ha solicitado hasta 37 años de prisión, argumentando la existencia de una «política sistemática de gobernanza municipal fraudulenta» que ha causado un perjuicio al erario superior a los $32.880 millones. Este contexto legal ha llevado a Barriga a manifestar que se siente atacada injustamente, y que su nombre ha sido continuamente arrastrado por los medios sin el debido respeto a su derecho a la defensa. En su opinión, se ha extendido un «juicio mediático» que excede los límites de la ética periodística.
Durante su intervención, Barriga no solo se defendió de las acusaciones de corrupción, sino que también abordó el impacto que esta situación ha tenido en su vida laboral y personal. Explicó que, a pesar de haber sido figura pública y haber trabajado en televisión durante dos décadas, actualmente se ha visto privada de sus oportunidades laborales debido a la querella en su contra. A su juicio, el matinal ha perpetuado una imagen de frivolidad respecto a su situación, resaltando que mientras los animadores comentan sobre su vida personal, ella enfrenta serias acusaciones que afectan su estabilidad emocional y económica.
La discusión se intensificó cuando uno de los conductores le aclaró que no se trataba de un ataque personal, instándola a centrarse en los argumentos de la acusación. Barriga, en su defensa, hizo alusión a la percepción de género en el ámbito político, alegando que los hombres no enfrentan la misma escrutinio que las mujeres por sus actividades personales. Este aspecto de su intervención desencadenó una serie de intercambios en el plató, donde se debatió la percepción que tienen los medios sobre las figuras femeninas en la política. A pesar de sus argumentos, los conductores insistieron en la necesidad de mantener el enfoque en las acusaciones y la responsabilidad del debate en la esfera pública.








