La animación chilena ha marcado un hito en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy y el mercado profesional MIFA 2025, celebrado en Francia. Por primera vez, un largometraje con participación nacional, titulado «Olivia y el terremoto invisible», se ha llevado el prestigioso Prix Fondation Gan à la Diffusion, uno de los galardones más relevantes del evento. Esta coproducción, que involucra a España, Francia, Bélgica, Suiza y Chile, no solo celebra el talento del estudio Pájaro, representante de la producción chilena, sino que también establece un nuevo estándar para la animación nacional en el escenario internacional.
Bernardita Ojeda, co-productora del laureado filme, destacó el arduo trabajo detrás de la creación de «Olivia y el terremoto invisible», subrayando que la producción abordó temas complejos como la pobreza, la depresión y la relevancia de la comunidad. «Nos sentimos muy orgullosos de haber creado una historia profunda y conmovedora», expresó Ojeda. Además, enfatizó la importancia del apoyo estatal, señalando que la coproducción fue posible gracias a un fondo del Ministerio de Cultura, cuya función resulta vital para elevar proyectos de alto calibre.
El impacto chileno en Annecy fue palpable no solo con el premio, sino también por la notable presencia en la competencia oficial, donde cuatro producciones nacionales fueron seleccionadas. Adicionalmente, tres proyectos chilenos fueron elegidos en Ibermedia Next 3.0, un programa que ofrece respaldo financiero y oportunidades educativas, además de facilitar el acceso a mercados internacionales. Esta destacada participación fue posible gracias al apoyo de ANIMACHI, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (MINCAP) y ProChile.
Max Narr Oschwald, coordinador de la misión de ANIMACHI, comentó sobre el éxito de las negociaciones durante el mercado, donde se concretaron ventas y coproducciones cinematográficas. «Los resultados de nuestra presencia en MIFA son una clara demostración de cómo el apoyo de ProChile y MINCAP ha generado frutos tangibles para la economía chilena y la exportación de servicios culturales», afirmó Narr. A su vez, Lucas Engel, de Pista B, destacó las oportunidades creativas que el mercado ofrece, resaltando el enfoque experimental y colaborativo de su obra «¡A veces silencio!».
Con este galardón internacional y varios logros, Chile se posiciona como una potencia emergente en el ámbito de la animación global. Este momento marca el inicio de un nuevo capítulo para los creadores y estudios chilenos, proyectando un futuro prometedor en la industria del cine de animación. La celebración de tales éxitos no solo es motivo de orgullo, sino también una invitación a continuar trabajando juntos, para que más historias chilenas puedan resonar en el mundo. ¡Felicitaciones a todos los involucrados!



