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Atropello a los adultos mayores en San Pedro de la Paz

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Vecinos de San Pedro de la Paz se han congregado para manifestar su indignación tras el derrumbe sorpresivo de las instalaciones que durante años funcionaron como un centro de encuentro para adultos mayores. El pasado viernes 18 de julio, cerca de las ocho de la mañana, personal de la Municipalidad, liderado por el alcalde Juan Pablo Spoerer, arrasó sin previo aviso con la cancha y los espacios del Club de Rayuela Costanera, una organización con personalidad jurídica desde 2024. Esta acción, calificada como un Ā«atropelloĀ» por los residentes, representa no solo una pérdida de infraestructura, sino también un golpe a la interacción social de aquellos que durante más de una década encontraron en este lugar un refugio y un espacio de recreación.

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La demolición se llevó a cabo con maquinaria pesada y generó una serie de problemas imprevistos, como la ruptura de la tapa del alcantarillado, complicando aún más la ya precaria situación del vecindario donde muchos residentes han vivido durante casi 40 años. Los afectados han señalado la falta de notificación anticipada del municipio, lo que ha incrementado la percepción de que esta acción era un ataque directo a un lugar profundamente arraigado en la comunidad. Esta falta de comunicación ha intensificado el malestar entre los vecinos, quienes sienten que sus derechos están siendo vulnerados sin consideraciones adecuadas.

A las críticas por esta demolición, se suma un cúmulo de reproches hacia la gestión municipal, que ha sido calificada de Ā«errática y gravísimaĀ» por varias Juntas de Vecinos. Los residentes han expresado su frustración ante la aparente falta de diálogo con la administración actual, la cual no ha respondido a los intentos de organizar reuniones formales para discutir las inquietudes comunitarias. Esta situación ha generado un clima de desconfianza y desencanto hacia las autoridades locales.

Los vecinos también lamentan la eliminación de talleres y programas para personas mayores en la comuna, un signo adicional de cómo las decisiones municipales han impactado negativamente la continuidad de actividades sociales fundamentales. El Club de Rayuela Costanera no solo ofrecía un espacio para la recreación física, sino también un punto de encuentro donde los adultos mayores podían compartir y fortalecer lazos de amistad. La pérdida de este espacio se percibe como un reflejo de la desatención hacia las necesidades de este grupo etario dentro de la comunidad.

Este incidente ha hecho eco en el corazón de los residentes, quienes ven en la demolición del Club de Rayuela Costanera un claro indicador de cómo las decisiones del gobierno local están afectando los intereses de los vecinos, especialmente de los más vulnerables. La situación resalta la urgencia de una mayor consideración hacia los adultos mayores y sus derechos dentro del marco de políticas municipales, así como la necesidad de fomentar espacios y actividades que promuevan su bienestar y calidad de vida.

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