A partir del próximo mes de abril, los consumidores de electricidad en Chile se enfrentarán a un inminente ajuste en sus cuentas, destinado a saldar una deuda acumulada que supera los 800 millones de dólares con las empresas distribuidoras. Esta situación es consecuencia de un periodo durante el cual, desde noviembre de 2020 hasta mayo de 2024, los hogares pagaron menos de lo que correspondía por la componente de distribución de las tarifas eléctricas, una situación que el académico Humberto Verdejo de la Universidad de Santiago (Usach) ha explicado a The Clinic.
El impacto del ajuste en las tarifas eléctricas no será homogéneo, ya que las proyecciones indican que el efecto se sentirá de manera desigual entre los usuarios. Verdejo subraya que hasta el 65% de los consumidores podrían ver un incremento de hasta un 5% en sus facturas, mientras que un 25% de los clientes verán un aumento entre un 20% y un 25%. Esta disparidad radica en la estructura tarifaria, donde la componente de distribución, que representa el 20% del total, fue la que se congeló durante el periodo de crisis.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) ha establecido que el pago de esta deuda comenzará en abril y se realizará en 48 cuotas iguales. El monto específico que cada hogar deberá abonar variará según la comuna y la empresa distribuidora que preste el servicio, lo que genera incertidumbre entre los consumidores sobre el impacto final en sus cuentas de electricidad.
Este nuevo reajuste no surge de la nada, sino que se suma a una serie de incrementos que han afectado a los chilenos en los últimos meses. Desde que se reiniciaron los pagos a principios de 2024, se estima que las tarifas eléctricas han experimentado alzas que oscilan entre el 30% y el 67% dependiendo de la ubicación geográfica, lo que ha llevado a una creciente preocupación entre los ciudadanos sobre la sostenibilidad de estos costos asociados a sus necesidades energéticas.
Las medidas adoptadas para enfrentar esta deuda han suscitado un intenso debate en la sociedad chilena sobre la política energética y la regulación del mercado eléctrico. La incertidumbre que rodea a los ajustes en las tarifas podría provocar un mayor descontento entre los usuarios, quienes ya cargan con el peso de incrementos previos. El gobierno enfrenta el reto de garantizar no solo la viabilidad económica del sector eléctrico, sino también la protección de los consumidores en un contexto económico delicado.








