Un nuevo contingente de ciudadanos chilenos deportados de Estados Unidos llegó al país el pasado sábado 28 de febrero. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, anunció que en este vuelo chárter aterrizaron 34 connacionales, llevando el total de personas deportadas bajo la política implementada por la administración del presidente Donald Trump a 354. Esta cifra refleja la continua implementación de políticas migratorias estrictas que han afectado a numerosos chilenos en el país del norte.
El grupo de deportados está formado por 23 hombres y 11 mujeres, quienes fueron sometidos a los protocolos migratorios y policiales establecidos a su llegada a territorio chileno. Elizalde destacó que, tras los controles pertinentes, dos de estas personas quedaron a disposición de la justicia chilena debido a que contaban con órdenes de detención vigentes, lo que indica la complejidad de algunos casos entre los repatriados. Estos procedimientos son parte del marco institucional que regula la llegada de extranjeros deportados.
Desde mayo de 2025, Chile ha recibido un total de 354 deportados provenientes de Estados Unidos, con la mayoría de estos casos siendo hombres. De acuerdo con los datos proporcionados por el gobierno, de los deportados, 283 son hombres y 71 son mujeres. Este desglose demográfico refleja una tendencia en las expulsiones, donde los hombres constituyen una gran mayoría, subrayando la necesidad de un análisis más profundo sobre las razones detrás de estas deportaciones y su impacto en las familias chilenas.
El ministro Elizalde también comentó sobre la naturaleza de estas expulsiones, aclarando que son parte de una política internacional más amplia y no un hecho aislado dirigido específicamente a Chile. Afirmó que las políticas de expulsión del Gobierno de EE.UU. se aplican a ciudadanos de múltiples nacionalidades. Este contexto sugiere que muchos países están enfrentando situaciones similares, lo que resalta la globalidad de la crisis migratoria actual y la interdependencia entre naciones en la gestión de estos flujos humanos.
Mirando hacia el futuro, Elizalde anticipó que esta dinámica de deportaciones podría continuar, y se comprometió a mantener la coordinación entre diversas instituciones gubernamentales para asegurar un retorno ordenado y respetuoso de los derechos de los deportados. «En caso de concretarse nuevos vuelos, seguiremos trabajando para que el retorno de nuestros compatriotas sea seguro y conforme a la normativa vigente», concluyó, enfatizando la importancia de una gestión integral en materia de migración.








