El documental «Borgoño», dirigido por Ángel Sanhueza, aborda una de las etapas más oscuras de la historia de Chile: el cuartel Santa María, el centro de detención y tortura más longevo durante la dictadura de Augusto Pinochet. Programado para ser exhibido el próximo martes 2 de diciembre en el Museo de la Memoria, este film surge de una exhaustiva investigación de nueve años que busca desmembrar la historia oculta de este cuartel, que operó bajo la dirección de la DINA y luego de la CNI. Sanhueza, reconocido fotoperiodista y documentalista, desea ofrecer una nueva perspectiva sobre un tema que a menudo se ve oscurecido por narrativas selectivas que han predominado en el discurso público.
El director del documental explica que su interés por el cuartel se despertó en 2015, justo cuando comenzó la demolición de parte de las instalaciones que conformaron este complejo represivo en Santiago. Este contexto lo motivó a realizar una investigación minuciosa sobre la esencia y la historia real del lugar, que ha permanecido en gran parte silenciada. En su diálogo con El Ciudadano, Sanhueza critica la falta de información coherente y el enfoque limitado que ha caracterizado los relatos sobre la dictadura en el país. Subraya la necesidad de ampliar la visión que se tiene sobre estos eventos, para no permitir que se conviertan en una mera anécdota histórica.
En su análisis, Sanhueza enfatiza la importancia de distinguir entre la memoria y la historia. Asegura que «la memoria es frágil» y que el verdadero entendimiento de los hechos históricos debería fundamentarse en estudios e investigaciones rigurosas. Esta diferencia, según él, puede aportar no solo una mayor humanidad a las experiencias de aquellos que sufrieron, sino también evitar la peligrosidad de la banalización del horror. Apunta que la trivialización de la dictadura ha conducido a una «sociedad enferma», donde la normalización de prácticas abusivas se refleja aún en comportamientos contemporáneos, como los métodos de tortura que hoy emplean algunas bandas delictuales.
El foco de «Borgoño» no solo radica en contar la historia del cuartel, sino también en poner sobre la mesa las violaciones a los Derechos Humanos que se perpetraron allí y los grupos que fueron víctimas de esta represión, como el MIR, el FPMR y el PS. La obra es un llamado a la comunidad para que reconozcan la necesidad de recordar y entender lo que realmente ocurrió en estos espacios de horror. Sanhueza menciona que su trabajo es independiente y intencionalmente alejado de influencias gubernamentales, con la esperanza de fomentar un discurso más genuino sobre la memoria colectiva de la dictadura.
La exhibición de «Borgoño» está programada para el 2 de diciembre a las 18:30 hrs en el Museo de la Memoria, seguida de un conversatorio con el propio director, cuya experiencia como prisionero político nutre aún más su relato sobre el cuartel. Durante el evento, se abrirá un espacio para dialogar sobre el impacto de la dictadura en la sociedad chilena, así como para reflexionar sobre el proceso de recuperación de la memoria histórica. La producción de este documental representa un esfuerzo por mantener viva la historia, garantizando que las experiencias de sufrimiento no sean olvidadas y que se tomen en cuenta en la formación de un futuro más justo.








