El líder del partido Demócrata Cristiano (DC), Francisco Huenchumilla, ha calificado como «irresponsable» el reciente encuentro entre el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y el candidato presidencial de ultraderecha, José Kast. Esta declaración surge justo en el contexto de una convocatoria a una reunión de emergencia de la directiva del partido, programada para el próximo martes 25 de noviembre, donde se espera analizar las implicancias de esta reunión. Huenchumilla se muestra preocupado por la percepción que este acercamiento genera entre la militancia y sostiene que el exmandatario debe ser consciente de la influencia de sus acciones, especialmente en su rol como figura histórica dentro del DC.
El senador Huenchumilla ha enfatizado que la crítica del partido no se centra en el hecho de que dos líderes se reúnan, sino en las repercusiones que esto puede tener debido a la historia política de Frei Ruiz-Tagle. La reunión con un representante de la ultraderecha es vista como un paso en falso que confunde a los integrantes del DC, quienes miran con desconfianza cualquier acercamiento a figuras que puedan soslayar la memoria histórica de su partido, particularmente en relación con la dictadura de Augusto Pinochet. El senador ha expresado que este acto contribuye a desestabilizar la coherencia ideológica que el partido ha defendido durante décadas.
Además, Huenchumilla ha señalado que esta decisión no sólo afecta la imagen del partido, sino que también «lesiona la memoria histórica» del expresidente Frei Montalva, quien, siendo también demócrata cristiano, fue una víctima del régimen militar. La muerte de Montalva, atribuida a maniobras encubiertas de la dictadura, hace que la cercanía de su hijo con la ultraderecha sea interpretada como una falta de respeto y un desdén hacia el legado familiar. Esta situación coloca a Frei Ruiz-Tagle en una posición complicada, donde sus acciones son vistas como una traición a los principios fundamentales que su padre defendió.
La directiva del DC ha tomado esta reunión como una señal alarmante de ruptura dentro del seno del partido. Huenchumilla ha manifestado que el expresidente ha mostrado «conductas de esta misma naturaleza» en el pasado, sugiriendo que su relación con la derecha es más que un simple acercamiento y que, aparentemente, está buscando consolidar un alineamiento más firme con estos sectores. La reiterada falta de diálogo interno y la ausencia de comunicación por parte de Frei Ruiz-Tagle hacia la directiva ha dejado a la militancia en un sentimiento de desconcierto y desasosiego, lo cual el partido busca abordar en la próxima reunión de emergencia.
El presidente de la DC ha hecho un llamado a la conexión con los ideales y la historia del partido, expresando que no cree en la figura de los monarcas dentro de la política chilena. Huenchumilla ha instado a Frei Ruiz-Tagle a actuar con la responsabilidad que le corresponde como exjefe de Estado y a comportarse a la altura de la historia que representa. En un momento donde la fragmentación política es evidente, el futuro de la DC y su coherencia ideológica podría estar en juego, dependiendo de cómo manejen las repercusiones de este controversial encuentro.



