Publicidad

Fundación Diabetes Juvenil de Chile: un cambio necesario y sorprendente

Image

La Fundación Diabetes Juvenil de Chile (FDJ) ha tomado la drástica decisión de vender sus inmuebles ubicados en Santiago y Viña del Mar, una medida que marca el fin de una era de 38 años de historia. Este cambio, que se hará efectivo a partir del 30 de enero, responde a los múltiples desafíos económicos y estructurales que la organización ha enfrentado, exacerbados por la pandemia de COVID-19. La FDJ, que ha brindado apoyo a más de 11,000 familias a lo largo de los años, anunció que también cerrará su oficina en Viña del Mar, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de sus servicios y programas.

Publicidad

César Velasco, director ejecutivo de la FDJ, aclaró que estas acciones no significan el fin de la fundación, sino más bien un ajuste crítico necesario para su viabilidad a largo plazo. «Mantener inmuebles propios representa una carga que nos aleja de nuestro propósito principal: la educación y el acompañamiento de niños y familias,» afirmó Velasco. En este sentido, la fundación planea reinvertir los recursos obtenidos por la venta en mejorar su enfoque educativo, asegurando así que la misión de apoyar a niños y jóvenes con diabetes tipo 1 no se vea comprometida por limitaciones presupuestarias.

La pandemia ha empujado a la FDJ a replantear su modelo de gestión, priorizando la virtualización de sus actividades. A medida que el mundo se adapta a nuevas formas de interacción, la fundación ha decidido mudarse a un espacio arrendado que optimice sus operaciones y se ajuste mejor a las necesidades actuales. «El objetivo es reorganizarnos y proyectarnos desde un espacio que nos permita enfocar nuevamente nuestros esfuerzos y recursos en lo más importante», destacó Velasco, subrayando la necesidad de reenfocar sus esfuerzos educativos.

A pesar del cierre de las oficinas físicas y la suspensión de las operaciones de las farmacias, la FDJ ha asegurado a sus beneficiarios que programas como campamentos, sesiones familiares y talleres educativos continuarán en una nueva etapa. La organización ha manifestado su compromiso de mantener la atención y el apoyo necesarios para los pacientes menores de edad, quienes constituyen la mayor parte de su comunidad. Estos cambios reflejan una apuesta por la austeridad operativa y la adaptación a un nuevo contexto social y sanitario.

Por último, la FDJ ha hecho un llamado a sus socios y clientes de las farmacias para que se acerquen durante el último mes de operaciones y reciban orientación en este proceso de transición. Con esta estrategia, la histórica institución busca asegurar que su legado perdure y que ninguna familia con diabetes tipo 1 enfrente el futuro en soledad. A medida que se avecinan estos cambios, el enfoque en el bienestar y la educación para los jóvenes sigue siendo la prioridad indiscutible de la fundación.

Siga leyendo sobre este tema:

Scroll al inicio