La Vocería de los Presos Mapuches (PPM) ha denunciado una vez más las abusivas acciones de Gendarmería en contra de los comuneros en prisión preventiva. En un comunicado reciente, la Vocería informó sobre prácticas que califican como «malas gestiones y hostigamiento» luego de las manifestaciones ocurridas tras la Audiencia de Preparación de Juicio Oral del 10 de marzo. Estas hostilidades han sido ostensiblemente incrementadas tras el rechazo por parte de los presos políticos mapuches a las audiencias virtuales, solicitando en su lugar comparecer en persona, reflejando una vez más la tensión entre el sistema penitenciario y los derechos de los comuneros.
En el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Temuco, varias sanciones fueron impuestas a los presos mapuches, tales como la prohibición de recibir encomiendas durante siete días. Este castigo es visto por los afectados como una represalia directa a su resistencia frente a las audiencias virtuales. La situación resalta la falta de empatía y diálogo por parte de las autoridades penitenciarias, que en vez de buscar una solución, optan por penalizar a quienes simplemente defienden su derecho a un proceso justo y en condiciones adecuadas.
Uno de los casos más preocupantes se ha registrado en la cárcel de Angol, donde el werken Rafael Pichun Collonao fue sometido a un uso excesivo de la fuerza por parte de un contingente de más de veinte funcionarios de Gendarmería. Este episodio de violencia ocurrió cuando intentaron obligarlo a participar en audiencias virtuales, desatando una serie de abusos que culminaron en la prohibición de visitas a Pichun Collonao, impuesto sin la adecuada notificación tanto al tribunal como al propio detenido. Este tipo de acciones no solo infringe las normativas de debido proceso, sino que también refleja la grave falta de respeto a los derechos humanos.
La Vocería PPM expuso la gravedad de la situación, considerando estas acciones como un claro acto de hostigamiento. Subrayaron que, aunque los comuneros se encuentren en prisión preventiva, mantienen el derecho inalienable a exigir un debido proceso y a ser tratados con dignidad. Las denuncias de abusos por parte de Gendarmería no son aisladas sino que conforman un patrón de vulneración sistemática de los derechos de los presos mapuches, una realidad que se torna insostenible y que exige atención urgente de las entidades pertinentes.
Estos recientes acontecimientos reflejan la profunda crisis que vive el sistema penitenciario en Chile, particularmente en lo que respecta a la población mapuche. La falta de respeto a los derechos fundamentales de estos comuneros pone de relieve el desafío continuo que enfrentan en su lucha por justicia y reconocimiento. La Vocería PPM hace un llamado a las autoridades para que reconsideren sus métodos de gestión y busquen alternativas que promuevan un trato más justo y humano hacia los presos mapuches, en cumplimiento con los estándares internacionales de derechos humanos.








