La familia de Mauricio Hernández Norambuena ha emitido un comunicado público el 28 de junio, revelando la grave situación de salud que enfrenta su hermano. A pesar de múltiples exámenes médicos realizados, permanece sin un diagnóstico claro. Los síntomas que presenta incluyen malestar general, fiebre intermitente y fluctuaciones en la presión arterial, lo que aumenta la preocupación de sus seres queridos por su bienestar.
En su declaración, la familia denuncia un trato inhumano sufrido por Mauricio a manos de la guardia que lo custodia. Aseguran que, en una jornada reciente, el personal de Gendarmería interrumpió sus horas de sueño mediante ruidos excesivos, provocados por un radio a volumen inapropiado, así como golpes y risas. A pesar de que Hernández solicitó que cesaran estas perturbaciones, las respuestas del personal de seguridad fueron burlas y desprecio, intensificando así su sufrimiento.
La familia señala que este maltrato no solo ha afectado físicamente a Mauricio, sino que ha generado un estado de angustia y ansiedad que ha reactivado recuerdos traumáticos de tortura y aislamiento que padeció durante más de dos décadas. Esta situación ha llevado a la familia a denunciar formalmente estos hechos ante Gendarmería y diversas organizaciones de derechos humanos, evidenciando una clara violación a la dignidad y los derechos fundamentales de Hernández.
En su comunicado, la familia expresa su agradecimiento por la solidaridad recibida a nivel nacional e internacional respecto a la situación de Mauricio. Adicionalmente, han anunciado que se mantendrán en estado de alerta ante la evolución de su salud, asegurando que informarán sobre cualquier acción de apoyo necesaria que se requiera en el futuro. Esta inquietud nace no solo de los problemas de salud de su hermano, sino también de las condiciones inhumanas que está enfrentando en el lugar donde se encuentra recluido.
Por último, la familia Hernández Norambuena hace un llamado a la comunidad para que los acompañen en este difícil momento, esperando que la atención a su situación genere un cambio significativo en el trato que Mauricio recibe. La declaración concluye con una reflexión sobre la importancia de la solidaridad y la defensa de los derechos humanos en un contexto donde muchas veces estos son vulnerados en nombre de la seguridad.



