Un estudio clínico reciente ha revelado que tres de cada cuatro pacientes llegan a sus consultas médicas influenciados por algoritmos, evidenciando así un cambio estructural en la relación médico-paciente. Los resultados preliminares, producto de la evaluación de 207 pacientes adultos en la Clínica Alemana de Valdivia, fueron presentados en un webinar internacional en enero de 2026, y se enviarán para su revisión a The Lancet Digital Health. Este hallazgo plantea interrogantes sobre la naturaleza de la atención médica en la era digital y cómo las decisiones clínicas son cada vez más moldeadas por la información obtenida en plataformas digitales antes de la consulta médica.
Liderado por el médico e investigador Miguel Ángel Carrasco García, el estudio encontró patrones consistentes entre los participantes. Un 55% de los pacientes fueron clasificados como en mediación algorítmica disruptiva, lo que significa que llegaron a la consulta con decisiones y percepciones clínicas ya formadas, generalmente influenciadas por búsquedas en internet y redes sociales. Este fenómeno convierte la consulta médica en una simple validación de información previamente adquirida, lo cual pone en jaque la autoridad médica y el proceso de diagnóstico.
Además, un 20% de los pacientes presentaron lo que se denomina un loop patológico algorítmico en salud (LOPAS), donde la información obtenida en plataformas digitales no solo complementa, sino que redefine la decisión clínica. Este cambio crítico sugiere que la interacción inicial con el sistema de salud ha sido desplazada por el uso de la tecnología, lo que dificulta la labor del profesional de la salud al tener que intervenir sobre narrativas que no necesariamente se alinean con criterios médicos.
Curiosamente, solo un 25% de los pacientes mostró un nivel de confianza predominante en su médico, usando la información digital de forma secundaria. Este dato resalta una tendencia alarmante en el que las autoridad clínica se ve erosionada por el auge de la información desregulada que circula en internet. El estudio subraya que no se trata de un mal uso de la tecnología por parte de los pacientes, sino de un problema estructural en cómo se aborda la atención en salud en la actualidad.
Por otro lado, el análisis destaca una omisión crítica en las políticas de salud de Chile, ya que ni el Ministerio de Salud ni los organismos reguladores han establecido indicadores eficaces para medir el impacto de la mediación algorítmica en la atención médica. Esto podría llevar a consecuencias adversas en términos de adherencia a tratamientos y confianza en el sistema de salud. Al concluir que la consulta médica comienza antes de entrar a la sala del médico, el estudio desafía a los profesionales y reguladores a repensar cómo se estructura la atención médica en un mundo donde la salud es cada vez más digital.








