Las intervenciones artísticas en espacios de salud pública se han transformado en una herramienta vital para mejorar el bienestar emocional de los pacientes y sus familias. En particular, los Murales Ilustrados sobre la Biodiversidad Chilena están liderando este cambio, ofreciendo un refugio visual y emocional dentro de las instalaciones del Hospital Roberto del Río. Anteriormente frías y deshumanizadas, las zonas de espera del área de Urgencia han sido revitalizadas con ilustraciones que representan la rica flora y fauna de Chile, creando un ambiente más acogedor y esperanzador para aquellos que enfrentan situaciones de incertidumbre y preocupación.
El proyecto Escena Silvestre, respaldado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, no solo busca embellecer los hospitales, sino también fomentar un espacio de aprendizaje y conexión con la naturaleza. Con murales de gran formato que muestran especies nativas y su significado cultural, cada obra se convierte en una puerta de entrada para la curiosidad y la reflexión. La intervención incluye la colaboración de artistas como Cristina Tapia y Nicolás Chacón, quienes han cuidado cada detalle para asegurarse de que los murales no solo sean visualmente atractivos, sino que también cuenten una historia sobre la biodiversidad chilena.
Cristina Tapia, directora del proyecto, resalta que Escena Silvestre se erige como un puente que conecta la naturaleza con los entornos hospitalarios, especialmente enfocado en el bienestar de los niños. Los murales, en especial aquellos en la Unidad de Hospitalización Pediátrica del Hospital San Juan de Dios, están diseñados para ofrecer un sentido de pertenencia y calma. Las imágenes de animales y escenas naturales proporcionan un contraste reconfortante a la experiencia hospitalaria, ayudando a que los pequeños pacientes se sientan menos intimidados y más cercanos a su entorno.
La enfermera TENS, Jovanka Chandía, que ha trabajado en el área pediátrica durante casi dos décadas, expresa el impacto positivo que han tenido los murales en la percepción de los pacientes y sus familias. Muchos llegan atemorizados, pero, al enfrentarse a estas coloridas representaciones artísticas, experimentan asombro y emoción. La transformación también se ha sentido en el equipo médico, que se beneficia de un ambiente de trabajo más agradable y estimulante, lo que contribuye a su propio bienestar emocional y a su capacidad de proporcionar atención de calidad.
Escena Silvestre, además de su labor en el Hospital Roberto del Río y el San Juan de Dios, se expande a otros recintos de salud pública, como el Hospital Luis Calvo Mackenna, y se prepara para realizar su primera intervención en un Centro de Salud Familiar. Este alcance creciente evidencia un compromiso con la humanización del cuidado de la salud, donde el arte ofrece no solo embellecimiento, sino también una vía para la educación y la conexión emocional. Al unir la biodiversidad chilena con el contexto hospitalario, estos murales ilustrados están cimentando un nuevo paradigma en la experiencia de salud pública.








