En las primeras horas de la madrugada de este jueves, el exconvencional constituyente Rodrigo Rojas Vade fue hallado maniatado e inconsciente, rociado con un acelerante en la caletera de la autopista, en la comuna de Melipilla, Región Metropolitana. Según las primeras informaciones, se encuentra internado en estado crítico en el Hospital San José de Melipilla, donde se le ha inducido un coma. Rojas Vade, que había ganado notoriedad durante el primer proceso constitucional en Chile, fue encontrado con graves lesiones, que según los reportes preliminares, serían el resultado de una golpiza. La Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía han iniciado una investigación exhaustiva sobre el suceso, que ha movilizado equipos especializados en homicidios y crimen organizado.
Los detalles del hallazgo indican que Rojas Vade fue encontrado cerca de su vehículo, un Citroën C3 de color azul, que pertenece a su hermano. La intervención del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) fue activada tras el descubrimiento de la víctima, quien presentaba evidencias de violencia física, incluyendo lesiones serias en la cabeza y estaba atado con amarras plásticas. Según el relato del subcomisario Hassel Barrientos de la BIPE Antisecuestros, no hay evidencia de disparos ni uso de armas de fuego en el lugar, lo que lleva a indicar un probable ataque físico por parte de terceros.
La fiscal Patricia Suazo, quien supervisa el caso, se trasladó al sitio del suceso para recoger más información sobre el ataque y ha confirmado que Rojas Vade está en riesgo vital. A falta de información clara sobre los motivos detrás de la agresión, Suazo mencionó que existen “bastantes líneas de investigación” en desarrollo. Informaciones preliminares apuntan a que Rojas Vade había salido a comprar cigarros a un sector cercano antes de ser atacado. Su estado de salud ha ido empeorando a medida que las horas avanzan, mientras la Fiscalía contempla el caso como un posible secuestro.
Rodrigo Rojas Vade es recordado no solo por su papel en la Convención Constitucional sino también por el escándalo generado tras su renuncia en 2021, cuando admitió haber mentido sobre un diagnóstico de cáncer que utilizó para financiar su campaña. Este acto de fraude fue recibido con indignación tanto en la política como en la sociedad, resultando en una investigación del Ministerio Público por perjurio. La revelación de su engaño no solo manchó su imagen pública, sino que también tuvo repercusiones legales, conduciéndolo a ser formalizado por estafa y condenado a una pena de presidio menor.
La historia de Rojas Vade es un recordatorio del impacto que puede tener sobre la vida de las personas y de la sociedad en su conjunto las acciones de figuras públicas. Su trayectoria se ha visto marcada tanto por su participación política como por sus controversiales decisiones personales, y el ataque del que ha sido víctima plantea preguntas sobre la seguridad de los exconvencionales y las tensiones que aún persisten en el clima sociopolítico chileno. La investigación continúa, en medio de una creciente atención mediática y exigencias de justicia que rodean a este lamentable caso.








