La tasa de desocupación en Chile ha mostrado un incremento durante el trimestre de noviembre de 2025 a enero de 2026, alcanzando un 8,3%, según los datos revelados por la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas. Este aumento de 0,3 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior se atribuye a un desbalance entre la oferta y demanda de trabajo, donde el crecimiento de la fuerza laboral fue más acelerado que el de las personas ocupadas. Con un aumento del 1,4% en la fuerza de trabajo frente a un 1,2% en la ocupación, se evidencia que un número mayor de individuos se encuentra buscando empleo, lo que se traduce en un incremento del 4,8% en el total de personas desocupadas, afectando tanto a quienes se encuentran cesantes como a aquellos que realizan su primera búsqueda laboral.
El análisis por género revela una disparidad en las tasas de desocupación; mientras que la tasa de desocupación femenina fue de 8,7%, la masculina se situó en 8,0%. Sin embargo, las tendencias interanuales muestran situaciones opuestas, donde la desocupación en las mujeres decreció en 0,4 puntos porcentuales, gracias al incremento en la participación laboral en este grupo. Es notable que más mujeres hayan encontrado empleo en comparación con las que se sumaron a la búsqueda, lo que hizo disminuir la tasa de desocupación. En contraste, los hombres vieron un aumento en su tasa de desocupación de 0,8 pp, con el 12,6% de los hombres desocupados afectado por el aumento de cesantes y aquellos que buscan trabajo por primera vez.
En términos de crecimiento del empleo, los resultados muestran un aumento del 1,2% en la tasa de ocupación total, con un notable desempeño positivo entre las mujeres de un 2,7%, mientras que los hombres no presentaron variación. Los sectores que mostraron un mayor crecimiento fueron los servicios administrativos y de apoyo, actividades de salud, y alojamiento y servicios de comidas, entre otros. Especialmente, se observa un crecimiento en la ocupación informal, la cual alcanzó una tasa del 26,8%. Este incremento en el empleo informal se vio reflejado en el aumento de empleadas informales y trabajadoras autónomas, lo que también pone de relieve las desigualdades sectoriales y de género en el mercado laboral.
La situación del desempleo en la Región Metropolitana (RM) también presenta un incremento, con una tasa de desocupación del 9,0%, un aumento de 0,3 pp en comparación con el año anterior. Este aumento se debe en gran parte al crecimiento de la fuerza laboral, que superó ligeramente el incremento en el número de personas ocupadas. La cifra de desocupados aumentó en un 4,2%, con un impacto significativo proveniente de quienes están en búsqueda activa de su primer empleo. Dentro de esta región, el crecimiento del empleo se vio favorecido por servicios administrativos y de apoyo, así como por la industria manufacturera, al que se suma el aumento en el sector de empleos informales.
El reporte del Instituto Nacional de Estadísticas ofrece una radiografía del mercado laboral chileno, evidenciando los retos y oportunidades que enfrenta el país en cuanto a la generación de empleos formales y la inclusión de la fuerza laboral. A pesar de los incrementos en la ocupación, la alta tasa de desocupación refleja una necesidad urgente de políticas que promuevan la creación de empleos y que busquen equilibrar el aumento de la mano de obra con las oportunidades disponibles. A esto se suma el desafío de abordar la formalidad laboral, particularmente entre las mujeres, quien siguen siendo las más afectadas por la informalidad en el trabajo.








