La senadora Claudia Pascual, del Partido Comunista, ha expresado su seria preocupación sobre el proyecto de Reglas de Uso de la Fuerza (RUF) que actualmente se encuentra en tramitación en la Cámara. En declaraciones realizadas a Radio Nuevo Mundo, destacó que este proyecto presenta importantes vacíos, especialmente en lo que respecta a principios fundamentales como la proporcionalidad y la rendición de cuentas. Pascual consideró que si se aprueba el RUF sin las modificaciones necesarias, podría abrir la puerta a abusos de poder que recuerden situaciones ya críticas que vivió el país durante el estallido social, citando casos emblemáticos como el de Gustavo Gatica. La senadora advirtió que tales omisiones podrían llevar a la repetición de situaciones trágicas relacionadas con el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades.
La senadora también reflexionó sobre las implicancias de la ley antiterrorista, señalando los riesgos que conllevan las medidas intrusivas que la misma permite. Entre estas, mencionó la interceptación de comunicaciones sin criterios claros, una herramienta que aunque está diseñada para combatir el crimen organizado, puede ser utilizada de manera abusiva en contextos políticos. Pascual enfatizó que estas prácticas erosionan la confianza en las instituciones, advirtiendo que la iniciativa actual incluye disposiciones que permiten la captura de datos y metadatos a gran escala, lo que podría comprometer gravemente la privacidad de la ciudadanía. Abogó por la necesidad urgente de establecer protocolos y criterios específicos para el uso de estas tecnologías, con el fin de evitar la desconfianza generalizada en la institucionalidad del Estado.
La controversia se exacerba en el contexto de las recientes filtraciones de conversaciones del exasesor Miguel Crispi, donde la senadora calificó de sumamente grave la divulgación de información delicada por parte del Ministerio Público. Con esta acción, Pascual argumentó que se pone en riesgo la integridad de los procesos judiciales, obstaculizando así el acceso a la justicia de manera equitativa. En este sentido, la legisladora subrayó que no se puede equiparar la disidencia política con el narcotráfico, planteando un claro rechazo a la estigmatización de quienes ejercen su derecho a la crítica y la protesta en el ámbito político.
Aprovechando la ocasión de la conmemoración del 1° de mayo, Pascual recordó el legado de los «mártires de Chicago» y la lucha histórica por los derechos laborales en Chile. Ante esta conmemoración, hizo un llamado a avanzar hacia políticas de salario vital, que se alineen con un nuevo modelo de desarrollo económico que el país necesita con urgencia. Subrayó la importancia de que la discusión sobre la remuneración de los trabajadores vaya de la mano con transformaciones estructurales que apunten a mejorar la calidad de vida de las y los chilenos, asegurando que el progreso económico no puede separarse del bienestar social.
Finalmente, la senadora reiteró su llamado a utilizar todos los mecanismos democráticos disponibles para corregir los proyectos que están en debate, siendo el veto presidencial al RUF una opción que podría considerarse. Enfatizando su compromiso con el debate democrático, Pascual destacó la importancia de involucrar a la ciudadanía y a todos los actores sociales en estos procesos de discusión y decisiones políticas, asegurando que cada voz debe ser escuchada en momentos críticos para la democracia en Chile. La senadora concluyó su intervención instando a la sociedad a mantenerse atenta y activa frente a las decisiones que se tomen en la Cámara.



